Hola Patricia, te comento mis experiencias:
En septiembre del año pasado llevé a Romina (de 1 año 5 meses)con una homeópata para que le tratara sus bajas defensas y para ver si ella podía quitarle, de una vez por todas, las flemas que la aquejaban.
El resultado: por primera vez pensé que mi niña se me moría. Quedó peor de como la llevé. Quise dar tiempo a que hiciera efecto el medicamento, pero lo único que conseguí fue que su salud empeorara. La gota que derramó el vaso fue cuando la homeópata, que NO era doctora, me dijo algo así como "tienes que estar preparada porque muchos de estos bebés no viven mucho..." Por supuesto que fue la última vez que la volví a ver.
Días después dí con su neumóloga pediatra quién la sacó de inmediato de esa crisis, y por fin volvió la calma a mi vida. Pero, como comentas, a base de una rutina de medicación constante de día y de noche, siempre: esté o no esté enferma.
En febrero de este año, mi hija tuvo otro proceso infeccioso del cual no podía salir a pesar de haberla saturado de antibióticos su neumóloga. Fue a parar al hospital 8 días y de ahí salió con oxígeno en casa 24 horas. Ya te imaginarás el infierno que viví de ver a mi bebé conectada al concentrador día y noche durante tanto tiempo.
Después de 7 meses de estudios para ver en dónde estaba la "falla" que ocasionaba su oxigenodependencia y de NO ENCONTRAR aparentemente nada, la llevé con un Médico Internista Homeópata (total, nada perdía) y después de un sencillísimo tratamiento de gotitas 3 veces al día, en un mes mi muñeca dejó el oxígeno. Y el doctor, tan modesto, me dice "lo único que necesitaban esos pulmonsitos era un empujón"
Ella sigue con su tratamiento alhópata y con homeopatía. De echo, la última vez que se enfermó por pescar un virus en la gargantita, la cual se llenó de aftas, con las gotitas se alivió en menos de 2 días, mientras que otros compañeritos que pescaron el mismo virus quedaron fuera de combate por una semana. También con homeopatía dejó de rechinar los dientes de un día para otro, le curó una conjuntivitis... Como verás, todo de maravilla. Estoy tan feliz de haber encontrado a ese doctor.
Para concluir te digo que, como en todo, hay bueno y malo. Yo pasé por las dos experiencias, y te las cuento. Lo que sí creo es que él o la homeópata que vea a Natali ha de ser médico de profesión y contar con bastante experiencia. Suerte!!!