Estimado Jacinto:
Tengo que insistir en una idea que ya he reflejado en una anterior contestación, pero que es esencial que quede clara: los problemas de conducta se han de solucionar allí donde se producen. Cuando los responsables del colegio te dicen que tú tienes que controlar a tu hija o cuando la envían 4 días a casa castigada, no están haciendo nada más que cambiar el problema de sitio. Zaira no va a cambiar porque tú la digas en casa que no se tiene que morder, ni tampoco va a cambiar porque esté 4 días en casa. De hecho, tu hija, salvo en el primero momento en que la mandan para casa y ve que la separan de sus compañeros, el resto del tiempo no va a entender la relación entre su estancia en casa y su conducta.
Las conductas se corrigen allí donde se producen y en el mismo momento en que se producen. Cuando muerda, deberán de tomar alguna medida de las que yo mencioné en el correo anterior: decirle ¡no! firmemente, sacarla de clase, ponerle cara muy seria, sentarla en la silla de pensar, proporcionarle alguna consecuencia negativa o un castigo, etc. Pero se han de tomar esas medidas en el momento. Y después de reñirla, la deberán de explicar cómo tiene que actuar: “tienes que pedir las cosas por favor”; “tienes que hablar con tus compañeros, nunca morder”; “si tienes un problema, díselo a la maestra”.
Todas las ideas que te di en los anteriores correos son para que se las pases a sus maestros, para que hagan algo. No hay nada en tu mensaje que me indique que estén tomando ninguna medida en el colegio y, por lo que cuentas, parece que su única actuación es decirte a ti que la controles o enviarla castigada a casa, es decir, pasarte el problema a ti.
Si ellos no actúan, es muy difícil cambiar nada. Tal y como lo cuentas, se ve claro que el problema es que Zaira no sabe actuar correctamente, es decir, que no tiene las adecuadas habilidades sociales para saber que cuando un niño le coge la goma, tiene que pedírsela o llamar a la maestra y no tiene que morder. Pero eso se enseña en la escuela, no es algo que se aprenda por ciencia infusa.
Insisto en mi sugerencia: pásales a los profesores las ideas que yo te he mandado en mis anteriores correos y, si es posible, alguno de los siguientes artículos sobre cómo intervenir con la conducta. Si ellos no hacen nada, nada cambiará.
Respecto a los otros padres, si es cierto que tu hija muerde con frecuencia, puedo comprender su actitud, por temor al daño a sus propios hijos y esa es una consecuencia de la falta de intervención. Si las conductas inadecuadas se atajan a tiempo, se evitan todas estas consecuencias indirectas.
Por último, me preocupa la actitud de los responsables del centro, pues parece que todo va en la dirección de ir deshaciéndose de la niña, más que en la dirección de tomar medidas para solucionar el problema.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21