Estimada Adriana:
El aprendizaje por observación o imitación es una de las formas más habituales en que los niños con síndrome de Down adquieren sus conductas. Tu hijo aprendió a escupir en la colonia, pero la conducta no se mantiene por sí misma, sino que se ha mantenido en el tiempo gracias al refuerzo proporcionado por los demás.
Lo que ocurre es que cada vez que escupe se producen varias reacciones por parte de las personas que le rodean, todas ellas en la línea de prestarle mucha atención, hablarle, gritarle, decirle “eso no se hace”, “basta ya”, “no escupas”, etc. Es decir, que al escupir consigue tener el control absoluto de la situación y hasta el tema de la riña o la norma se olvida, porque todos estáis pendientes de que ha escupido. El acto de escupir es premiado constantemente con vuestra atención.
A partir de ahora vais a intentar en casa no hacerle ningún caso cuando escupa, continuaréis con la norma o la riña como si no hubiera hecho nada, sin prestar atención a su acto de escupir. Es más, si escupe, nadie le hablará, ni le dirá nada, ni le reñirá… se volverá invisible su actuación. En cambio, cuando no escupa, todo el mundo le dirá “qué bien”, “cómo te has portado”, “estoy muy orgullosa”, además de darle sonrisas y muchas muestras de atención.
En principio, podéis probadlo solo en casa, porque será una forma de comprobar que la conducta se puede corregir de esta manera. No obstante, si se lo decís también a las profesoras, para que ellas también intenten quitar importancia al hecho de escupir, es probable que eso ayude a que la conducta desaparezca por sí misma.
Es posible, como tú dices, que ese comportamiento vaya desapareciendo por sí solo con el paso del tiempo, pero entre tanto, lo mejor es intentar entenderlo y atajarlo.
Por otro lado, el hecho de que hayáis utilizado ya varios métodos y que no hayan dado resultado indica que la conducta está bastante instaurada y que requerirá de mucha paciencia y mucha constancia para ser eliminada.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21