Estimado Marco:
No sé si la medicación es la mejor solución para atajar el problema de tu hija, pero yo intentaría probar con otros medios para ver si se la puede ayudar. Yo entiendo que los neurólogos, sin muchas otras opciones de intervención, se decidan por la medicación, que es una medida rápida y cómoda, pero no creo que sea lo más apropiado. Si además, como dices, la medicación la deja sedada, no tengo claro que eso sea beneficioso para ella.
Dices que no disponéis de especialistas en el tema en vuestro país, cercanos a donde vivís, pero podéis intentar poneros en contacto con alguna asociación especializada, como es el caso de la Fundación Margarita Tejada, que seguro os dará alguna orientación que os pueda ser útil.
www.fundacionmargaritatejada.org/wsite/
Respecto a la forma de actuar, en los mensajes anteriores relacionados con consultas semejantes a la tuya, ya tienes algunas medidas que puedes tomar. En primer lugar es preciso controlar su estado de salud. ¿Se le han hecho las oportunas revisiones de la vista, del oído, de la función tiroidea? ¿Duerme bien? ¿Tiene alguna patología añadida, además del síndrome de Down? ¿Por qué no habla? Cualquiera de los anteriores factores puede explicar las conductas agresivas y deberían de ser los primeros en ser controlados.
¿Por qué se producen las autoagresiones? Para saberlo es preciso estudiar los momentos en que aparecen: cuándo lo hace, qué ocurrió antes y qué ocurrió después de la conducta. Ese análisis de la situación permite comprobar las circunstancias y puede ayudar a realizar una hipótesis que explique por qué lo hace. Probablemente aparezca cuando se siente frustrada, cuando no obtiene lo que quiere, cuando se le quita algo que le apetece o cuando está haciendo algo que le gusta y se le fuerza a cambiar de actividad. Sería preocupante que lo hiciera en todo momento y sin causa aparente.
Cuando se golpee, hay que decirle un "¡No!" de forma firme y brusca, con un gesto enfadado. Después, hablándole con suavidad, mientras se le agarran las manos, se intentará tranquilizarla, explicándole que si quiere algo lo ha de pedir, y no golpearse. Esencialmente se trata de atajar la autoagresión según surja, agarrándola firmemente, y explicarla cuál ha de ser el comportamiento adecuado. Firmeza y cariño combinadas, son la mejor solución.
En todo caso probablemente no sea fácil y se requiera tiempo para que la conducta desaparezca, con lo cual, una vez más, hay que armarse de paciencia.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21