Estimada Alejandra:
En la última fase de la vida, que en el síndrome de Down por lo general se adelanta entre 10 y 20 años con respecto al resto de la población, la evolución es también muy variable. Y la eficacia de distintas intervenciones está todavía por comprobar. Nos manejamos en la confianza de que, cuanto mayores sean las oportunidades y estímulos ofrecidos durante la vida adulta, mejor será esa evolución. Y son muchos los esfuerzos que se están realizando por encontrar fármacos o sustancias que retrasen el declive. En ese sentido,todo lo que se consiga para retarsar y mejorar la evolución de la enfermedad de Alzheimer, será aplicable -en principio. al síndromde Down. Y en esa línea va ese estudio al que usted se refiere sobre el Aricept que habitualmente se emplea en las fases iniciales de la enfermedad de Alzheimer.
Pero insisto, nos encontramos en un período de incertidumbre. Lo que es seguro es que la vida del adulto con síndrome de Down tuene que ser rica y enriquecedora; y que todo el esfuerzo que ponemos en la niñez y la adolescencia, debemos mantenerlo y enriquecerlo durante su adultez, ofreciéndole todas las oportunidades a nuestro alcance. Y teniendo en cuenta, por otra parte, que la adultez rica exige una niñez y una adolescencia bien trabajada y entrenada. Por eso hablamos de atención continuada, permanente, aplicada a cada circunstancia y momento. Y por eso,pusimos en marcha la revista SÍNDROME DE DOWN: VIDA ADULTA QUE ENCONTRARÁ en este portal, on line, la primera en el mundo que trata de estos temas (acavamos de publicar el número de junio que verá en la página index, y puede acceder gratuitamente).
No sé si esto responde a su inquietud. Le diremos que acabamos de conocer a una persona con síndrome de Down que ya tiene 86 años. Pero como media, la esperanza de vida está cerca de los 60 años.
Un cordial saludo.
Canal Down21