Estimada Andrea:
Todos los niños, tangan o no síndrome de Down, llegan a una etapa en que se sienten dueños de sí mismos y quieren demostrar su independencia. Su hijo, que acaba de darse cuenta de sus posibilidades según nos cuenta en su otro mensaje, quiere reafirmarse y descubrir el mundo que tiene a su alrededor. Y usted no puede impedírselo porque es el modo que tiene de conocer más cosas, de descubrir. No se lo niegue, sea cómplice con él, porque al ir viendo y señalando cosas, ustedes hablan entre sí sobre lo que ven y llevan los turnos, y van ampliando vocabulario. Con garbo y alegría.
No se nos oculta que es una etapa agotadora. Y es cierto que los niños con síndrome de Down muestran una atención más dispersa, cambian enseguida de interés... hasta que topan con algo de lo que no quieren separarse. Por eso a veces se nota como una contradicción: dispersión para unas cosas y exceso de apego a otras.
El juguete debe ser elegido, sin forzar, y sacar de él el máximo jugo posible, inventando aspectos nuevos, que no sean juego rutinarios. Y hay que aprovechar el momento que esté más tranquilo para centrarse en una tarea compartida, como ver juntos las imágenes de un bonito cuento que es comentado por usted con cambios de todo, voces diversas, etc.
Habrá cuestiones en las que usted no deba ceder aunque no lo entienda: situaciones de riesgo, horarios previamente fijados (comidas, baño, sueño, salidas, paseos). Poquito a poco irá madurando y aceptando normas que le darán seguridad: qué puedo hacer y qué no.
Un cordial saludo.
Canal Down21