Estimado José Alberto:
No se decepcione. Usted ha puesto el primer pilar para conseguir que su hijo mantenga la boca cerrada y su lengua dentro; pero eso hay que trabajarlo permanentemente. Es decir: conseguir que el tono de la lengua y de los músculos que sujetan las mandíbulas se mantenga, exige realizar los ejercicios diarios que esos músculos necesitan. Y eso se consigue poco a poco, con constancia, y dejando que el propio niño se vaya desarrollando conforme aumenta la edad. Es normal que, cuando está distraído, sus músculos se aflojen. Y ustedes le van llamando la atención pero sin agobiarlo. También cuando vaya desarrollando poquito a poco el lenguaje será otro factor coadyuvante.
¿Respira bien por la nariz? Ese es otro factor importante. Le recomendamos que lea, por si le ayudan, estos dos artículos:
Garganta, nariz y oídos
www.downcantabria.com/revistapdf/91/114-119.pdf
Un cordial saludo.
Canal Down21