Estimada Soledad:
Reciba ante todo un fuerte abrazo por ese bebé absolutamente delicioso; gracias por la foto. Y muchas gracias por su confianza al consultarnos.
No hay una respuesta única, porque depende del nivel de cada niño al que tenemos que enseñar. Hay que decir que es un niño como todos los niños, y que todos somos diversos, distintos. Que el nació con un problemita en su cabecita que hace que tenga más dificultades para comprender y para aprender las cosas, o para jugar como los demás. Por eso tiene que hacer más esfuerzo para avanzar, lo hace más lentamente y hay que ayudarle más, y tiene que recibir más atenciones. Porque si lo hacemos y ayudamos, terminará consiguiendo mucho y disfrutar la vida como todos los demás.
Es bueno insistir en la ayuda que deben prestar, porque así les enseñamos desde pequeños a valorar la diferencia y desarrollar la fraternidad. Después, explicar en qué consiste el problema y cómo surge exige un nivel mayor de conocimiento que esos niños todavía no poseen. Podrá explicárselo conforme evolucionen. No tiene por qué concretar si es o no una enfermedad (según desde qué perspectiva, unos lo consideran como tal y otros no): basta con que diga que es un problema que exige mayor atención y apoyo. A esas edades, no debemos complicar ni alargar las explicaciones a los amiguitos y compañeros, porque ni ellos mismos las exigen. Con una respuesta sencilla, dicen ¡Ah!, y se tranquilizan. Según van creciendo, irán preguntando más... ¡o metiéndose en internet!
Déjeles que le toquen y le acaricien: dígales que, aunque parezca que su hermanito no les hace caso, poco a poco irá respondiendo mejor.
Por otra parte, no deje de reservar un tiempo especial para estar a solas con los hermanos, para que no se sientan desplazados o pensar que ya solo atiende al recién nacido. En otras palabras, compartir y disfrutar de una íntima convivencia.
Le pueden ayudar un poco las siguientes referencias:
Artículo Profesional Marzo 2007 ¿Cuándo se lo digo?
Síndrome de Down Educación Emocional
Con mis mejores deseos reciba un cordial abrazo.
Jesús Flórez