Estimada Regina:
Suponemos que el problema viene de lejos; es decir, que mantener la boca abierta y el babear no haya surgido ahora sino que ya lo hacía desde pequeño. Ahora es mucho más difícil corregirlo.
Por un lado está la hipotonía de la lengua, de la cara y de los músculos mantienen la mandíbula cerrada. Eso hay que trabajarlo, pero no sólo cuando va al terapista sino diariamente con ejercicios en casa. Y esa es la segunda cuestión: la relación que hace que el chico atienda a los consejos e indicaciones de sus padres, o si no hace caso: ni a eso ni a otras indicaciones que le hagan. Es decir, su nivel de comprensión, su grado de aceptación, su obediencia a los consejos que le dan; en una palabra, su actitud general.
Puede también que la lengua sea excesivamente grande, y excepcionalmente aconsejaríamos una cirugía de corrección de la que, en principio, no somos partidarios. Y puede que no haya aprendido a mantener la respiración por la nariz, y eso hay que trabajarlo también con la ayuda del fisioterapeuta.
Por último, se ha de mantener una higiene especial para que la lengua no sea saburrosa y la saliva, al menos, salga limpia.
Un cordial saludo.
Canal Down21