Estimado Diego:
Nada de lo que mencionas me llama la atención, ni me hace suponer que tu hija necesite de ninguna medicación. Aunque no das muchos detalles, el hecho de que en ocasiones se muestre ansiosa, nerviosa o perseverante en su discurso me parece de lo más normal, nada llamativo. Muchos niños con síndrome de Down en situaciones en que se encuentran presionados (en la escuela, en terapias, incluso en casa en determinados momentos) manifiestan este tipo de comportamientos, como meterse los dedos en la boca o mostrarse repetitivos en sus conductas o en sus expresiones. No es más que una manifestación externa de cierta ansiedad que les provoca la situación concreta y que no tiene más importancia.
Por lo que cuentas, ella está muy bien la mayor parte del tiempo, tiene un buen nivel cognitivo y un lenguaje expresivo y comprensivo muy desarrollados. Si su conducta es correcta en la mayor parte de las ocasiones, hemos de entender que esos momentos en que actúa de forma impulsiva o ansiosa se deben a las demandas de la situación y no a algún factor interno. El hecho de que vosotros estéis separados y viva la mitad del tiempo con cada uno puede ser uno de los factores externos que pueden explicar el incremento de su nivel de ansiedad, manifestado en esas conductas.
Entiendo que en las consultas de los psiquiatras se tienda a utilizar fármacos cuando se presentan determinados comportamientos, quizás porque es la opción más rápida y más cómoda, pero en mi opinión deberían de dejarse ese tipo de intervenciones para los casos en que todas las demás alternativas de intervención se hayan agotado, sobre todo en niños tan pequeños. En el caso de tu hija, además, no parece que se trate de nada preocupante o permanente. En todo caso, no está de más mantenerse atento al mantenimiento de este tipo de comportamientos en el tiempo y a su evolución futura.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21