Estimada Isabel,
Gracias por tu consulta, es nuestro deseo con esta respuesta aclarar tus dudas y las de el resto de los participantes del foro, que se enterarán de procedimientos que tal vez no conozcan en detalle o desconozcan.
Afortunadamente sobre disyunción palatina existe mucha información disponible, a éstos conocimientos les vamos a dar el valor agregado de la experiencia, los resultados y la casuística. Partiendo de la base de que cada paciente que se sienta en mi consultorio lo considero como si fuera mi hijo, (o mi nieto), e intento planificar el mejor tratamiento posible. Si mi paciente tiene nueve años, con un paladar estrecho y profundo que tiene la indicación de realizar la disyunción, (aumento del ancho palatino a expensas de la sutura, no de la inclinación de los molares), para tener un paladar que permita el contacto con la lengua, que la lengua lo acaricie, se apoye y este la mayor cantidad posible de tiempo junto a él; contacto linguo-palatino. Si la lengua esta en contacto con el paladar el niño respira mejor, traga mejor, mastica mejor y articula sus palabras... MEJOR!
Ante esta situación no esperaría dos años, ni dos días, porque mi niño sigue creciendo mal oxigenado, con deglución atípica y dificultades para comunicarse entre otras condiciones, (postura y sueño alterados).
Si la encía cubre a las piezas dentales, (incisivos o molares), no tiene relación con el tamaño de los dientes, puede ser efecto secundario de alguna medicación anticonvulsivante, o suceder que falta roce de masticación o cepillado. Para revertirlo es importante el roce del cepillado, después de cada comida y sumar paulatinamente el trabajo de masticación con alimentos cada vez más fibrosos y/o duros.
La manera más fácil de realizar la disyunción es apoyándose en los molares, cuando esta situación no es posible como en este caso por las encias, se realiza complementado en superficies de apoyo en la mucosa palatina.
Isabel, quedo a disposición,
Saludos cordiales,
Silvia