Queridas Silvina y Saro,
me alegro de que os gustase la anécdota de Isabel. Acabo de leerla vuestros mensajes, piropos, besos y abrazos incluídos, y teníais que haberle visto la cara: se me ha abrazado feliz y le he dicho que si quería deciros algo: "sí, que estoy aquí en casa, en pijama, calentita". Así que dicho queda (lo de calentita es porque hoy hemos estado con hermanos y primos en la nieve, tirándonos en trineo).
Respecto del artículo, en el fondo lo que hay es un enfoque radicalmente perverso en el debate sobre la eliminación de personas con discapacidad; una disociación entre las políticas educativas y laborales de fomento de la integración socio-laboral y de estas personas (que, por tanto, lo son y tienen valor en sí mismas) y las sanitarias que, de hecho (ahí están las estadísticas), están promoviendo su eliminación (por tanto, no son personas, no tienen valor, su discapacidad justifica su eliminación). En este sentido es tremendamente lúcido el artículo de José Ramón Amor Pan "La opción del aborto eugenésico", que aparece en este mismo número de la revista virtual. Muy aconsejable su lectura y su difusión. Porque lo primero que deben percibir nuestros hijos es que tienen valor por sí mismos, que su vida tiene valor, que son personas con Síndrome de Down, y no que su síndrome desdibuja su condición de personas hasta el punto de configurarles como seres prescindibles, sin valor, cuya vida puede ser eliminada y no merece la protección máxima protección que debe otorgarse a cualquier persona.
Por cierto, Silvina, veo en uno de tus últimos mensajes que tu Lucía es portada de este número de Down21. ¡Qué mirada pícara! Preciosa su sonrisa. No sé cómo será, pero desprende alegría . Enhorabuena y nuestros mejores deseos para ella y vosotros para 2009.
Ignacio