Qué valor ha tenido esta familia para escribir su inapreciable testimonio en estos dolorosísimos momentos.
Y qué preciosa y ejemplar vida la de Álex.
Le mando mil besos al cielo, donde sé que los recibirá.
Acompaño en su inmensa pena a sus padres, a sus hermanos y a todos los que tuvieron la dicha de conocerlo.
Yo también me he quedado sin palabras.
Un fuerte abrazo,
Saro