Estimada Carolina:
Comprendemos su estado de ánimo al conocer este accidente tan desgraciado. Y su preocupación por su hermano. Esté tranquila pero plantea una cuestión que vale la pena abordar.
De entrada, los expertos McGuire y Chicoine en su libro sobre "Salud Mental en adutos con síndrome de Down" opinan que la frecuencia de gestos o ademanes suicidas en la población con síndrome de Down es muy inferior a la que se ve en la población general. Esto nos indica que parece difícil que se dé el caso de suicidio pero que no lo debemos descartar.
Hay una realidad muy bien contrastada: los jóvenes con síndrome de Down, y después los adultos, pueden sufrir depresión. Y la depresión es la causa más importante del suicidio. Por otra parte, nos parece que hay que separar "la mente pura e inocente" a la que usted se refiere y el sentirse aislado, angustiado y sin esperanza alguna, algo distintivo del pensamiento suicida.
Lejos de nosotros el pretender ahora angustiarla. Puedan o no suicidarse las personas con síndrome de Down, lo que nos cuenta nos sirve para llamar la atención de manera muy seria sobre la realidad de la depresión en las personas con síndrome de Down: porque ahí sí que podemos y debemos actuar a fondo; para evitar que aparezca o para tratarla cuando aparezca. La vemos en los jóvenes y en los adultos. Y constituye un tema de la mayor relevancia en la educación y formación que damos a nuestros hijos con síndrome de Down. Enseñarles a aceptarse a sí mismos, darles oportunidades de vida activa y valiosa, trabajo incluido, fomentar la convivencia y la comunicación y la amistad, hacerles vivir una vida que valga la pena... Es el mejor programa contra la depresión.
He ahí nuestros nuevos retos, a los que se refiere el artículo que puede ver en www.downcantabria.com/revistapdf/92/14-26.pdf
Un cordial saludo.
Jesús Flórez