Estimado Sergio:
En Valencia hay dos normas sobre parejas de hecho:
•Ley 1/2001, de 6 de abril, por la que se regulan las uniones de hecho.
•Decreto 61/2002, de 23 de abril, del Gobierno Valenciano,por el que se aprueba el Reglamento de Desarrollo de la Ley 1/2001, de 6 de abril,de la Generalitat Valenciana, por la que se Regulan las Uniones de Hecho.
Lo que ocurre es que solo se aplican a las parejas que voluntariamente se han inscrito en el Registro de uniones de hecho de la Comunidad Valenciana. No se contemplan consecuencias tras la ruptura pero si la posibilidad de que los miembros de la unión de hecho puedan establecer válidamente en escritura pública los pactos que consideren convenientes para regir sus relaciones económicas durante la convivencia y para liquidarlas tras su cese, siempre que no sean contrarios a las leyes, limitativos de la igualdad de derechos que corresponde a cada conviviente o gravemente perjudiciales para uno de ellos.
Estos pactos podrán inscribirse en el registro administrativo, siempre que sean válidos. La inscripción podrá efectuarse a petición de ambos miembros de la unión o por resolución judicial en el caso de negativa injustificada o incapacidad de uno de los miembros para prestar su consentimiento.
A falta de pacto, se presumirá, salvo prueba en contrario, que los miembros de la unión contribuyen equitativamente al sostenimiento de las cargas de ésta, en proporción a sus recursos.
Me dice que su novia tiene una discapacidad pero no de qué tipo. Si es intelectual posiblemente necesite un apoyo para dar su consentimiento. En su caso no me dice si también tiene una discapacidad y de qué tipo, y ello es relevante para determinar si podría considerarse en el futuro que no se da una situación de igualdad o equilibrio entre ustedes.
Mi recomendación, si le preocupa el tema, es que consulte con un abogado con quien pueda hablar cara a cara sobre la posibilidad de inscribir su unión y acordar en escritura pública los pactos que estimen pertinentes.
Desde aquí me temo que no puedo orientarle con más precisión.
Un saludo cordial,
María José Alonso Parreño