Tengo una cuestión que plantear. Mi hijo tiene cuatro años y tiene síndrome de down, somos socios de un club deportivo privado de la ciudad en que vivimos. El año pasado el apunté en dicho club a clases de natación, había dos posibilidades en cuanto al horario, una comenzar el curso a las 6 y otra a las 6.30, yo pedí que el curso comenzase a las 6. Llegado el día de indicio de las clases me dicen que como había demasiados niños en el horario de las 6 de la tarde, habían hecho un sorteo y me habían pasado a las 6.30. Según viene recogido en los estatutos de la sociedad, en caso de haber más gente que plazas, se procederá a un sorteo para cambiar de horario. Yo les planteé que mi hijo era el primer año de colegio, lo cual esto suponía un gran esfuerzo, por otro lado la agenda de mi hijo era complicada y la posibilidad de cambiar de horarios nos resultaba muy complicado y que dado que era la única persona con discapacidad de todos los cursillos, entendía que debían moralmente hacer una excepción y dejar el horario tal y como lo habíamos planteado en un inicio. En un primer momento se me dijo que no se iba a cambiar nada que era un problema mío y que se me mantendría el horario según sorteo. Al final y después de mucho pelear con ellos e incluso amenazarles con que iba a denunciar el tema en periódicos de mi localidad, bueno, la cuestión es que tragaron y no con agrado conseguí que cambiasen el horario del curso.
El problema es que este año volveré a tener la misma cuestión, el año pasado consintieron el cambio de horario, pero no se que pasará este año y lo que quiero plantearos es si hay algún tipo de legislación que proteja este tipo de situaciones, es decir que prevea un número de plazas reservadas a personas con discapacidad o que se consideré dar un trato de favor en este tipo de casos.
Os agradeceré enormemente si podéis ayudarme en darle una solución al problema que tengo.
Muchas gracias y un saludo