Estimada Lorena:
Sí es posible que tu hija reciba apoyo en Educación Infantil y que, a pesar de eso, las fichas que realiza en clase lleguen a casa emborronadas. La misión de las profesoras de apoyo, tanto PT como AL, no consiste en corregirle todo lo que hace, como si fueran profesoras particulares. Su intervención puede abarcar aspectos tan variados como trabajar fuera de clase en apoyos individuales capacidades concretas como atención, memoria, lenguaje o motricidad fina o apoyar dentro de clase su participación real en todo lo que allí se hace, favoreciendo su integración social y trabajando otros aspectos como saber escuchar un cuento, realizar tareas en grupo o seguir las instrucciones de la profesora de aula. Quiero decirte con esto que no se puede valorar un trabajo de apoyo sencillamente mirando las fichas que lleva a casa, que probablemente serán las de clase y que no siempre son corregidas por la profesora de aula (porque no tiene tiempo o porque ha decidido no hacerlo para ver la evolución de cada niño).
Es probable que tu hija pase a 1º de Primaria con todo ese retraso, ya que tiene síndrome de Down. Hay que ser realistas y aceptar que la integración escolar en centros ordinarios con apoyos no supone que los niños con síndrome de Down van a alcanzar los mismos objetivos y al mismo tiempo que sus compañeros, porque eso es imposible. Ese retraso, ese desfase curricular, es efecto inevitable de la discapacidad. Si pretendes que con los apoyos consiga lo mismo que los otros niños, te vas a llevar una gran desilusión.
Lo que has de pedir, como dice Chus, es la reunión con el orientador del Equipo de Orientación correspondiente a tu centro y demandarles los resultados del Dictamen de Escolarización que han de redactar por el cambio de etapa. En el Dictamen especificarán si le viene bien permanecer un año más en Educación Infantil, que será lo más probable y desde mi punto de vista lo más recomendable, o pasar a 1º de Primaria.
A partir de ahí, las adaptaciones curriculares deberán intentar adaptar los objetivos y los contenidos que dan los demás niños al nivel de capacidad de tu hija. En algunos casos eso supondrá que tiene que dar lo mismo que los demás y en otros, que deberá trabajar menos objetivos o contenidos diferentes. Y así hasta el final de su escolaridad. Tienes derecho, eso sí, a que te muestren esa adaptación y te expliquen qué es exactamente lo que se han propuesto alcanzar con ella.
Respecto al tipo de colegio, el aprendizaje de contenidos no es el único objetivo de la integración, sino uno más. A leer, escribir y contar se enseña a muchos niños con síndrome de Down también en asociaciones especializadas o incluso sus propios padres en casa. Pero la vivencia de la relación con todo tipo de niños, que es una especie de laboratorio de la vivencia en sociedad con todo tipo de personas en la etapa adulta, solo se consigue si asiste a centros ordinarios.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21