Estimada Ema:
A mi modo de ver no se trata de establecer una competición, decidiendo si son mejores las terapias o la integración en el Jardín, sino determinar qué es lo mejor para Valen, escogiendo de una y otra parte lo que más le conviene.
Respecto a que Valen no vaya contento a algunas terapias, y sin embargo asista encantado al Jardín donde tiene muy buenos amigos, yo le encuentro una fácil explicación. En el Jardín hace actividades que le gustan, muchas en forma de juegos, cuentos, canciones, etc., junto con niños de su edad. En las terapias es seguro que le exigen más y que le obligan a esforzarse, y eso no le agrada tanto. Por eso, el hecho de que se niegue a trabajar con algunas terapistas no es razón para dejar las terapias.
Sí me parece un buen argumento el que presentas de que Valen puede acabar muy cansado tras una larga jornada en el Jardín, si después tiene que asistir a varias terapias. Por eso creo que es muy razonable tu idea de luchar por la integración en el Jardín y reducir las terapias a las estrictamente necesarias.
Es cierto, como dicen los especialistas del centro donde hace las terapias y la maestra integradora, que las terapias le ayudan a estar más preparado para responder a las exigencias de la escuela común, pero siempre que no supongan un esfuerzo excesivo y le agoten. No puedo dejar de pensar que los especialistas del centro y la maestra integradora son juez y parte cuando dan su opinión, ya que la reducción de terapias les puede afectar en el número de horas de atención al niño. Por eso, mi recomendación es que tomes tu decisión utilizando el sentido común y la razón, como parece que sueles hacer tal y como se desprende de tu mensaje, y buscando siempre lo mejor para tu hijo.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21