Estimada Narly:
Es muy probable que el retroceso de Naty en el control de esfínteres, tanto del pis como de la caca, se deba al traslado de ciudad y de domicilio, ya que se ha de tener en cuenta que es un cambio muy importante. Los cambios son siempre difíciles para los niños con síndrome de Down, pero en este caso, en especial, puesto que cambiar de casa, de amigos, de vecinos, de colegio, de compañeros y de profesores todo al mismo tiempo, con lo que eso supone.
Por otro lado, la convivencia con otra familia complica aún más las cosas. Es evidente que los primos estimulan a Naty y la pueden ayudar mucho en el desarrollo social y comunicativo. Pero también producen una situación de tensión que, con toda seguridad, la está afectando. Por lo que se ve su forma de reaccionar está siendo con respuestas agresivas, entre otras razones porque carece de estrategias más adecuadas de actuación. Por eso, lo normal es que el tiempo ayude y sus propias experiencias le vayan enseñando qué tiene que hacer y cómo ha de comportarse cuando sus primos, por ejemplo, quieren jugar con ella.
De todos modos, todo lo que está ocurriendo es bastante natural, dadas las circunstancias.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21