Estimada Mariana:
Si hay algo que la vida nos enseña, es que la realidad que vivimos no siempre se corresponde con nuestros deseos. Que la hija de tu marido, que vive con su madre, no tiene buena relación con Sofía, parece que es una realidad. Eso se puede deber a que la rechaza, a que no la ha “aceptado” (¿qué significa exactamente eso de “aceptar”?), a que siente vergüenza de ella o a que está pasando por la adolescencia, mezclado todo ello con los sentimientos que supone que sus padres se hayan separado y que Sofía es la hija de la nueva pareja de su padre a la que quizás dedica mucho tiempo, por poner solo algunos ejemplos de posibles causas. Sea cual sea el origen, no obstante, a ti te gustaría que se llevara bien con Sofía.
Sol, a mi modo de ver, vive una situación difícil y quizás sea mucho pedirle que tenga una relación positiva con Sofía. Bastante tiene con su propia confusión interior. Por eso, si es que hay algo que hacer, el camino es el del diálogo y la comprensión. El padre debería dedicarle tiempo a ella en exclusiva, para poder hablarla y fundamentalmente, escucharla. El tiempo, en todo caso, ayuda a madurar y, por tanto, a que las cosas vayan por buen camino.
Un cariñoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21