Estimada Lorena:
Aunque a ti te pueda parecer chocante, lo que hace tu hijo Guillermo es bastante normal. Ha descubierto que le agrada acariciar su cuerpo, que le produce gusto rozar, contra el suelo o con sus manos, sus órganos genitales, y por eso lo hace. Como bien dices, probablemente no es su intención llamar la atención, sino que sencillamente lo hace porque le gusta.
Las medidas son las que estáis tomando: cuando está con gente, apartarle de la situación, llevándole de allí. Cuando está solo, con retiradas de atención, no haciéndole caso. Y siempre, utilizar las debidas explicaciones, diciéndole que eso no debe hacerlo nunca en el colegio o en lugares donde haya gente, pues aunque tú creas que no lo entiende, es seguro que capta vuestro enfado y vuestro interés en que deje de hacerlo.
Buscar un sistema de premios, por ejemplo, con puntos verdes cuando lo haga bien y rojos cuando lo haga mal, no es muy recomendable en este caso, puesto que le haría recordar lo que le gusta hacer cuando no lo hace. Por eso es mejor utilizar un sistema de consecuencias negativas cuando presente las conductas, como retiradas de atención o pérdida de privilegios (T.V., juguetes, postre, etc.).
Lo normal es que esa conducta desaparezca por sí sola con el tiempo, por lo que, como siempre, te recomiendo que tengas paciencia.
Un cariñoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21