Estimada Mª, Ángeles:
Me alegro enormemente de que Mª. Carmen haya variado tanto su comportamiento en clase que hasta la maestra la pone de ejemplo para los demás. Entiendo que las sugerencias que te di te pudieron servir, pero sobre todo el trabajo coordinado y sistemático del profesorado y tus propios esfuerzos, es seguro que han tenido mucho que ver con esos cambios. Para mí, es una prueba más de que si todo el mundo colabora, se obtienen resultados.
Respecto al hecho de que tu hija no sepa aún enjuagarse la boca, yo no le doy mayor importancia, ya que es un tema que con el tiempo acabará por dominar, si se la sigue entrenando. Como siempre, es cuestión de paciencia.
Lo primero que pensé es lo que te dice Teresita, es decir, utilizar una pasta que no importe que se trague, mientras se realiza el entrenamiento. Por lo demás, se trata de practicar la conducta el mayor tiempo posible hasta que la domine. Todos los ejercicios que se te ocurran que consistan en beber agua de un vaso, mantenerla en la boca enjuagándose y escupirla después son útiles. Por eso, quizás la solución esté en practicar con agua sola un rato antes de lavarse los dientes, para después hacerlo con la pasta dentrífica en la boca. Si lo hacéis como un juego, sin darle mayor importancia, seguro que acabará consiguiéndolo.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21