Hola Ema
Yo no soy mamá de una persona con síndrome de Down pero sí puedo compartir contigo muchas horas de experiencia en la escritura.
Como bien ha dicho Emilio la escritura es difícil para la mayoría pero hemos de distinguir en ésta varias etapas:
-La primera etapa es la del repaso, el punteado
-La segunda etapa es la de la copia
-La tercera etapa y la más complicada de todas es la de la evocación, la escritura propiamente dicha.
Hasta llegar a esta tercera etapa debemos recorrer un largo camino más fácil para unos y más difícil para otros pero te aseguro que un camino muy intenso donde habrá fracasos, negaciones, falta de voluntad pero también habrá progresos y motivación.
La adquisición de la primera etapa es quizás la más lenta de todas - aunque no siempre ya que depende de la capacidad grafomotriz de cada niño-. A veces, que remos que nuestro hijo o alumno sea capaz de escribir cuando todavía nos faltan los medios, la metodología o su propia maduración para poder hacerlo.
Lo primero que debemos abordar antes de empezar es la selección del instrumento de escritura apropiado.
Debido a las características anatómicas de sus dedos, manos y brazos debemos seleccionar el lápiz que mejor se adecúa a ellos.
Al comienzo mejor un lápiz gordo, pequeño, ligero y blanco para que lo pueda asir, sostener y hacer trazos sin dificultad.
Una vez elegido el lápiz adecuado empezaremos por la primera etapa: el repaso.
El alumno empezará a hacer trazos verticales, horizontales, círculos, semicírculos, curvas, etc con distintos tamaños, con distintos tamaños de punteado y distintas longitudes y pocos repasos en cada hoja.
Luego empezaremos con las vocales, los números y el repaso de su nombre, si éste es fácil de trazar. Esto nos llevará muchísimo tiempo porque es necesario que el niño controle la inhibición de su mano y la "perfección" del punteado.
Pero no pensemos que porque ya sabe repasar va a saber copiar.
Esta es la segunda etapa: la copia de los trazos que él ya sabe repasar.
Ahora, y poco a poco, le pondremos un modelo bien sea una determinada vocal, un número o su propio nombre y él debe copiarlo igual. Esto es difícil y lleva mucho tiempo porque todavía puede que no tenga interiorizado el punto de inicio, la direccionalidad y el sentido de los grafismos pero se debe seguir con ello y no desistir y no pasar a otra etapa si esta no está conseguida.
Y, posteriormente, pasaremos a la etapa de la escritura propiamente dicha en la que todos esos trazos que él ha aprendido va a tener que evocarlos para poder escribirlos y esta etapa suele coincidir con la etapa de la lectura silábica en la que una reforzará a la otra.
A partir de ahí nos queda el futuro que variará mucho de una persona a otra.
De todo lo que se ha comentado lo más importante es sacar una conclusión: no debemos frutrarnos ni frustar a nuestro hijo o alumno con actividades que a lo mejor todavía no está maduro para realizarlas. Debemos darle tiempo, total tenemos toda una vida por delante para enseñarle disfrutando mutuamente.
Un saludo