Estimada Norma:
En los temas relacionados con la conducta, las medidas con los niños con síndrome de Down han de ser semejantes a las que se tomarían con otro niño sin discapacidad. Por ejemplo, no se le puede consentir a un niño pequeño que diga esas palabras.
Lo que ocurre es que él, sabiendo que esa expresión le desagrada a todo el mundo, la utiliza con más frecuencia. Es un tema de acción y reacción: él dice eso y todo el mundo se escandaliza, con lo cual recibe una gran atención que es, en último término, lo que él quería. Una primera estrategia que se puede probar es, precisamente, no hacerle ningún caso cuando diga eso. Nadie hace comentarios, nadie le dice “eso no se dice”, nadie le habla ni le riñe y, por supuesto, se le aplica el límite o aquello que no le gusta de forma mucho más tajante. No puede desviar vuestra atención sobre lo que le desagrada utilizando esa expresión (“Me dan una orden, yo digo esas palabras y todo el mundo se enfada, con lo cual ya nadie se acuerda de la norma que me habían impuesto”).
Castigarle por decirlo o decirle que eso no se hace en principio puede parecer útil, pero lo normal es que refuerce la conducta, porque está recibiendo atención añadida. La retirada de atención suele ser lo que mejor funciona en estos casos.
Si habla correctamente es cuando se le escuchará, se le hablará, se le sonreirá y hasta en algún caso, se le puede levantar el castigo o la consecuencia negativa. Se trataría, en definitiva, de prestarle mucha atención por el comportamiento correcto y muy poca cuando utilice esas expresiones inadecuadas.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21