Estimada Helen:
La gran dificultad a la hora de valorar la capacidad intelectual de las personas con síndrome de Down es que la mayor parte de los tests de inteligencia no discriminan en valores bajos. Eso significa que pueden detectar la discapacidad, pero no diferencian claramente entre unas personas y otras, por ejemplo, cuando el C.I. es bajo, como tú dices, por debajo de 40.
Algunos tests de los más utilizados, como el WISC, apenas permiten discriminar a quienes obtienen puntuaciones por debajo de 50 y muchos chicos con síndrome de Down no llegan a los mínimos para que sus respuestas puedan aparecer en las tablas. Por otro lado, y no menos importante, es el alto contenido lingüístico de muchos tests de capacidad que penaliza a quienes tienen dificultades especiales con el lenguaje, como es su caso.
De ahí, por ejemplo, que en la Fundación Síndrome de Down de Cantabria utilicemos pruebas que pueden parecer anticuadas, pero que aportan puntuaciones de edad mental, en lugar de C.I. y que permiten discriminar mejor en estos niveles bajos. Solemos emplear la Escala de Inteligencia de L.M. Terman y M.A. Merrill. Revisión de 1960, o la más actualizada, Escala de Inteligencia. Stanford Binet. 5ª edición.
Por otro lado, también quisiera que reflexionaras sobre la necesidad de discriminar a esos niveles, pues si da menos de 40, el número 38 o 32, tampoco es que aporte mucho, pues el trabajo de estimulación y educación va a ser semejante y la cifra del C.I. no proporciona excesiva información para poder intervenir, sea una o sea otra.
Te recomiendo que leas el artículo que escribí hace tiempo sobre este tema, principalmente para que pienses en la verdadera utilidad de los tests de inteligencia y de la forma más práctica de aplicarlos.
www.downcantabria.com/articuloP1.htm
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21