Estimada María Cristina:
Supongo que algún padre de jóvenes adultos con síndrome de Down podrá escribirte contándote su propia experiencia que puede que se parezca a la que tú vives con María Belén.
Muchos adultos con síndrome de Down tienen un día a día bastante monótono y repetitivo, pero suele ser porque les agrada que así sea. A las personas con síndrome de Down les gusta, desde pequeñas, tener unas rutinas diarias, un orden en su vida, que les permite sentir que la controlan. Llevan mal los imprevistos y les gusta saber en cada momento qué toca hacer y qué les va a suceder.
De ahí que tenga rutinas, que a veces parecen manías, como colocar sus objetos personales en un determinado orden o realizar las actividades siguiendo siempre los mismos pasos. ¡Y que nadie se lo cambie!
Copiar y copiar es una actividad que hacen algunos adultos. Han aprendido a escribir y ahora lo hacen de manera continua. A mi modo de ver no es un problema serio, pues es una actividad como otra cualquiera, pero se convierte en preocupante cuando comienza a absorber su vida, de forma que apenas hacen otras cosas y siempre quieren quedarse en su habitación copiando. La solución es plantearles nuevas actividades para que ocupen su tiempo, al principio, impuestas desde fuera, hasta que se incorporan a sus rutinas. Si puede hacer algo fuera de casa, mejor. Pero si pasa mucho tiempo en casa, que colabore en tareas de la casa, que ayude a cuidar personas o animales, que haga recados, que participe en la cocina, en la limpieza, en otras tareas, que tenga un tiempo para leer, y otro para escuchar música, y otro para ver la televisión y otro para determinados juegos o aficiones. El objetivo es que esté siempre ocupada y que sepa que puede emplear su tiempo en otras cosas además de copiar. Aunque ella no quiera, habría que animarla para hacer otras cosas, al principio quizás obligándola y acompañándola mientras las hace, hasta que se conviertan en nuevas responsabilidades.
Es posible que lo de escribir y los teléfonos lo haya comenzado a hacer porque te copia a ti, que eres la persona más importante para ella. El hecho es que ahora son hábitos que ha adquirido y que es difícil corregir salvo que se sustituyan por otros más naturales.
Insisto en que el hecho de que copie no es un problema en sí mismo, salvo si se convierte en lo único que hace y la limita para tener nuevas experiencias o conocer nuevas personas.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21