Gracias por echarla.
30 de noviembre de 2011
Hoy se cumple un año que nos despedimos, por medio de una carta, de la Escuela “Antonia María Verna”, o hace un año echaron a Luisina de su jardín porque se habían equivocado al aceptarla, aunque a decir verdad a Luisina ya la habían echado el 9 de septiembre después de una reunión que tuvimos con la directora “Blanquita”.
Después de dar vueltas y buscar escuelas, que por supuesto las respuestas siempre eran las mismas “NO”, la Escuela “Jaim N. Bialik” nos dijo “SI”. Por supuesto y como corresponde, las pautas de trabajo fueron claras desde el primer día, donde escuela, equipo terapéutico, maestra integradora y la familia trabajan juntos, en EQUIPO.
Luisina pudo realizar un hermoso año, con nuevos amigos, nuevas señoritas (que aprendimos y ahora son “morot”), pudo participar de todas las actividades a la par de sus amigos, desde los cumple hasta las tradiciones de la cultura Judía, como por ejemplo compartir todos los viernes los Jalot (son 2 panes trenzados) para el Kabalat Shabat, o participar de actos escolares, o salidas a museos, fabricas, cine, teatro, o presentar su obra pictórica en la exposición de arte infantil en conmemoración de la Festividad de las Familias, como también se la ayudo cuando en más de una oportunidad se mojó entera en el baño, o cuando se hizo pis encima se la comprendió, y también cuando tiro del pelo de alguna compañera se le enseño que eso está mal y se termina la charla con un beso y un abrazo a su amiga, no inculcando el castigo y el miedo ¿podes comprender Escuela Verna lo que hicieron con Luisina? Te lo explico: se la integró y se la incluyo, la dejan participar, la tienen en cuenta, resumiendo, la ACEPTARON cosa que vos no hiciste, a vos lo que te importó fue el número de la matrícula de alumnos.
Gracias Escuela “Antonia María Verna, gracias por no aceptarla, no hubiésemos conocido a la Escuela Bialik, ni a su personal, ni a sus compañeros, pero lo peor hubiese sido que continúe en ese lugar.
Escuela “Antonia María Verna” gracias por echarla.