Hola Fernando,
Te cuento nuestra experiencia. Somos brasileños y vivimos en la Argentina hace 3 años. Tengo un hijo con SD, Vinicius, que llegó a la Argentina a los 3 y ahora recién cumplió 7. El primer año no le fue fácil. No creo que haya sido solamente el tema del idioma, pero que todo su entorno físico y social, excepto la familia, cambió. El segundo año estuvo muy bien. El tercer año más o menos, que le cambiaron los compañeros (ellos cambiaron a distintas escuelas por la primaria, y Vini hizo permamencia en sala de 5 en el mismo jardín) - empezó medio triste, pero luego se enganchó con el grupito nuevo. Este año finalmente cambió de colegio por la primaria, con todo nuevo (espacio, gente etc) y ... está recontento! No sabemos bien si es que se acostumbró que as veces los cambios son necesarios, o si es que él necesitaba avanzar y dejar el jardín por su propria maturidad.
Lo que sí notamos en esos procesos es que cuando nosostros padres sufrimos por temer que Vini sufriera, él la pasó mal. Cuando estuvimos seguros de los cambios, él se adaptó mucho más facilmente. Hay que apoyarlos, pérmitir que se adapten despacio, pero también confiar que sí pueden hacerlo.
Al fin del año nos mudamos de nuevo, para otro país hispanohablante. Ya empezamos a buscar colegio y claro nos ponemos un poco ansiosos, pero igual ahora sabemos que Vini va a terminar adaptandose.
Quizás esta vez nos preocuparemos más por su hermano de 4 años, que no tiene SD, pero que tampoco tiene memoria de la mudanza a la Argentina y por primera vez va a sufrir la perdida de los compañeros, jardín, "casa" etc...
Les deseo suerte. Confíen, apoyen a la nena, y todo saldrá bien.
Saludos,
Juliana