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Historial del Tema: Una pequeña mania más
Mostrando los últimos 6 mensajes - (Últimos primero)
- Emilio Ruiz
Estimada Magda:
Cuando se realiza lo que los profesionales denominamos un análisis funcional de la conducta, lo que se busca es analizar cuál es el objetivo de esa conducta, es decir, qué obtiene el niño con ella. Para eso se estudian los antecedentes (¿qué ocurrió antes, quién estaba, qué hacía cada una de las personas?) y las consecuencias (¿qué ocurrió después, cómo reaccionó cada persona, qué obtuvo el niño con su conducta?). Estudiando estos elementos se suele encontrar la explicación de ese comportamiento.
Yo probaría a dejarle cuando hace eso, os vea o no os vea, porque si actuáis, de nuevo volvéis a reforzarle por su comportamiento. Probad durante una temporada, con constancia, para obtener resultados. Insisto en que me cuesta creer que el meter la mano en la boca le resulte placentero y sigo creyendo que lo hace para que le hagáis caso.
De todos modos, cuando lo haga en momentos en que piensa que no le veis, podéis también actuar, pero de forma disimulada, sin decirle nada. Sencillamente os sentáis a su lado y con disimulo, hablando de otro tema, le apartáis físicamente la mano de la boca, mientras intentáis distraerle. Lo importante es que no premiéis nunca ese comportamiento con vuestra atención. O, lo que es lo mismo, que nunca sienta que haciendo eso os manipula.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21
- Magdalena Bisbal
Hay que ver que coincidencia!!! Y sobretodo la rapidez de su respuesta.
Mi marido y yo hemos hablado un poco más del tema y creo que debo decirle, que esta manía de meterse la mano también se mantiene cuando está solo y sin nadie que se lo mire. Por ello, la indiferencia cuando estamos con él puede llevarse a cabo, pero en los momentos en que esa solo, ¿hay que dejarle?
Bueno, le mandamos un fuerte abrazo y le agradecemos sus consejos.
Magdalena B.
- Emilio Ruiz
Estimada Magda:
Es curioso, pero acabo de impartir un curso sobre conducta en Pamplona y comentaba lo mismo que dices tú, pero a la inversa. Expliqué que los adultos en temas de conducta actuamos por un sistema de acción-reacción: el niño actúa y el adulto, de manera inmediata e irreflexiva, reacciona a esa conducta, diciéndole, por ejemplo, ¡no!, ¡saca la mano de la boca!, ¡vale ya!, ¡eso no se hace!, etc. Es decir, una especie de condicionamiento clásico de Pavlov o más bien, operante, de Skinner. De hecho, hay una broma entre psicólogos, en la que el perro dice: “mira tengo condicionado a Pavlov, cada vez que salivo me da comida”.
Bromas aparte, cuando Simón mete la mano en la boca, vosotros reaccionáis inmediatamente. Y si estáis cerca, él os mira y después lo hace. Da la impresión, por tanto, de que sin tener claro cómo empezó esa conducta, ahora parece que lo hace para que vosotros le hagáis caso. A mí me parece un caso claro de llamada de atención. Por eso os pregunto: Cuándo no estáis cerca, cuando no miráis, ¿también lo hace? Yo pienso que una conducta de meter la mano en la boca no es placentera, con lo cual tiene que estar siendo mantenida por otra razón.
Partiendo de esa hipótesis, lo mejor es que cuando lo haga, os mire o no os mire, no le hagáis ningún caso: ni reñirle, ni corregirle, ni hablarle, a ser posible, ni mirarle. Es más, cuando estéis cerca, si comienza a acercar la mano a la boca, procurad alejaros de allí, como un castigo a su conducta, como diciéndole: “si actúas así, no queremos ni estar contigo”. Por el contrario, procurad prestarle mucha atención cuando juegue, cuando hable, cuando se comporte correctamente. En resumen, dejad de premiar esa conducta con vuestra atención.
Yo tampoco hablaría del tema, ni le daría explicaciones porque eso es otra forma de reforzarle y de recordarle el poder que ese comportamiento tiene sobre vosotros. Indiferencia absoluta.
Por otro lado, lo que está muy claro es que si tu marido y tú no coordináis y utilizáis estrategias diferentes (él le regaña, le habla, le grita, le corrige y tú optas por no hacerle caso) no vais a conseguir nunca nada, porque Simón capta de inmediato vuestro desacuerdo. Tenéis que hacer los dos lo mismo y siempre igual. La coherencia y la constancia son las herramientas que dan fuerza a los programas de modificación de conducta. Yo defiendo más tu postura de no hacerle caso, porque creo que la hipótesis de que lo hace para llamar vuestra atención es la más plausible. Pero lo esencial es que estéis de acuerdo, optéis por utilizar la retirada de atención, los refuerzos, los castigos o cualquier otra media.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21
- Magdalena Bisbal
Apreciado Emilio,
este correo es para pedirle consejo sobre como abordar una manía de mi hijo Simón, de 7 años.
La manía no es otra que el meterse contínuamente la mano entera dentro de la boca. No se cómo empezó, pero, un día , sin más comenzó a ponerse la mano casi entera en la boca. al principio pensamos que le daría asco, pero no es así. Parece que sabe hasta donde puede llegar.
Esta manía tuvo reacción en los adultos (algun grito, regañarle,...) y ahora,además de seguir haciándolo, si ve qu estamos mi marido o yo cerca, antes de ponérsela, primero mira y si obtiene reacción, se la pone más rápido que nunca.
Ante esta situación, mi marido opta por regañarle y mi opción es la indiferencia, ya que nuestro hijo actua y aprende por el efecto acción-reacción ( me recuerda al condicionamiento de Pavlov). También probé de ponerle un poco de pimienta en la mano, para ver si le picaba y lo dejaba, pero no dio resultado.
Es una manía poco higiénica y nos gustaría que dirara lo menos posible, pero no saabemos que hacer.
Y eso es todo.
Reciba un cordial abrazo y mi agradecimiento por anticipado.
Magda Bisbal



