Estimados Gorka y Mónica:
Me alegro de que mis aportaciones en los cursos os hayan resultado interesantes.
Respecto a vuestra consulta, yo creo que los padres os preocupáis más allá de los necesario, sobre temas que, en realidad, solo están en vuestra mente. Y en este caso me refiero tanto a los padres de los niños con síndrome de Down como a los padres de sus compañeros.
En realidad los niños son mucho más naturales que los adultos y a ellos no les llama especialmente la atención que un compañero tenga o deje de tener síndrome de Down. Eso es una preocupación de sus padres, que piensan que hay que hablarles de ello, que hay que darles explicaciones, que tienen dudas. Y no es así. Los niños son niños y para ellos todos son distintos: hay un niño con gafas, una niña con coletas, uno más gordito, otro que es muy alto y otro que tiene una cara diferente y, a veces, habla un poco mal (porque tiene síndrome de Down). Y nada más. Y no creo que pidan ni necesiten más explicaciones.
Si esos padres les quieren hablar a sus hijos sobre Nahia, yo les diría que les hablen desde la naturalidad de que todos somos diferentes. Le pueden decir que Nahia tiene síndrome de Down y eso hace que cueste entenderla cuando habla o que haga las cosas un poco más despacio, porque le cuestan más. También pueden recalcar algo positivo de Nahia: lo cariñosa que es, su buen humor, que es una estupenda compañera, ... Y sobre todo, decirles que no la ayuden demasiado, que no estén encima de ella, que le dejen jugar y aprender por sí misma.
Yo he dado charlas en colegios a compañeros sobre el síndrome de Down porque así me lo han pedido, aunque no tengo claro que sean necesarias. ¿Se da una charla cuando hay un niño con autismo, o con hiperactividad, o viene un niño chino a clase, o un niño tiene diabetes? Yo creo que no. ¿Por qué darla cuando tiene síndrome de Down? De hacerlo, yo insistiría en lo que tiene de común con los demás, por ejemplo, mostrando fotos de ella jugando, en su cumpleaños, en una fiesta, en el parque, etc., y recalcando todo lo que hace y lo que se parece a los demás, más que señalando lo que la hace diferente por el síndrome de Down. En realidad es una niña. Sencillamente una niña más y así hay que mostrárselo a los otros.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21