Estimada Karina:
Los niños con síndrome de Down no siempre saben expresar con palabras lo que les pasa, pero siempre lo comunican a través de sus actos. Isabella, al mostrarse desafiante y negarse a realizar las actividades, efectivamente está intentando comunicar algo. Es posible que sea que nota que no llega a hacer lo que hacen sus compañeros o que se sienta frustrada en las situaciones de aprendizaje, como tú dices, y en función de cuál sea la causa, habrá que tomar medidas diferentes.
Si siente que no llega a lo que los compañeros dan, será preciso adaptar para ella los objetivos y contenidos de clase de forma que, trabajando los mismos temas, ella lo haga a un nivel más bajo, que no le haga sentirse diferente, pero le permite conseguir avances. Ése es el objetivo fundamental de las adaptaciones curriculares.
Programación educativa para escolares con síndrome de Down
Si se siente frustrada ante las situaciones de aprendizaje, será preciso adaptarlas a sus posibilidades, por ejemplo, con ejercicios de corta duración, adaptados a su capacidad de atención; con ejercicios variados y amenos, que eviten la distracción; con actividades grupales, que permitan que otros niños la ayuden y refuercen en su proceso de aprendizaje; con actividades que domina, para que trabaje de forma autónoma y no pida constantemente ayuda, etc. En resumen, se tratará de adaptar las actividades de clase a su nivel de capacidad y de conocimientos.
www.downcantabria.com/revistapdf/92/2-13.pdf
www.downcantabria.com/revistapdf/117/63-75.pdf
Por otro lado, las conductas negativas y desafiantes son, con frecuencia, simplemente llamadas de atención, que sirven para conseguir la atención de quienes les rodean cuando no la consiguen por otros medios. Para corregirlas, una estrategia que en ocasiones surte efecto es, precisamente, la retirada de atención. Si se niega a hacer algo y la situación no es demasiado llamativa, lo mejor es no hacer ningún caso y mirar para otro sitio. Por contra, hay que prestarle mucha atención cuando actúe correctamente, por ejemplo, cuando realice las tareas, hablándola, elogiándola y dándole todo tipo de muestras de afecto.
En cuanto a que se escapa del aula, lo mejor en estos casos es la prevención. Situarla cerca de la maestra en clase y poner un pestillo alto en la puerta, es la mejor forma de que esta conducta se extinga y que se le olvide.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21