Estimada Pilar:
Lo que hace tú hijo no es algo excepcional, ya que en otras ocasiones he conocido casos de chicos y chicas con síndrome de Down que utilizan su móvil de manera inapropiada. Si lo pensamos bien, no deja de ser una herramienta que se les deja utilizar sin que dispongan de la habilidad precisa para emplearla correctamente. Por eso, se ha de pasar por una fase de entrenamiento antes de que pueda usarlo de manera continuada.
¿Cómo podéis ayudarle? Pues estableciendo ese programa de entrenamiento, que no deja de ser, como tú bien dices, un entrenamiento en habilidades sociales, pues se trata de que sepa utilizar una herramienta tecnológica (el móvil) de forma correcta en relación con otras personas. Para tener un móvil no basta con saber encenderlo y apagarlo, enviar mensajes y whatsapps, o llamar por teléfono. También hay que saber a quién y cuando se le pueden enviar esos mensajes o hacer esas llamadas.
Por eso, hay que establecer unas normas básicas de utilización, que hay que hacerle saber y que conllevarán determinadas consecuencias en caso de no cumplirse. Las normas de utilización, además de explicárselas, se le pueden dar por escrito. Incluirían: a quién puede llamar o enviar mensajes y a quién no; cuándo puede llamar y cuándo no, y cuál es el contenido válido de un mensaje o llamada, entre otras.
En caso de que no cumpla una de esas normas, se le dejará un día sin teléfono (por ejemplo), no como castigo, sino porque ha demostrado que no está capacitado para utilizar esa herramienta. Ese día se pueden utilizar otras formas de contacto para saber si ha cogido bien el tren o ha habido algún imprevisto (por ejemplo, que avisen desde el centro cuando llegue). Si los "errores" de utilización del móvil se repiten, podría llegar a perder el derecho a tenerlo más días, por ejemplo, todo el fin de semana.
En resumen, se trata de dejarle claro que el móvil es un privilegio que se le concede siempre que lo utilice correctamente. Si no entiende cuando los compañeros le explican que les marea con sus misivas indiscretas, no tiene derecho a tener móvil.
Yo pienso que el móvil es una herramienta que ofrece enormes posibilidades a las personas con síndrome de Down, por lo que no hay que renunciar a él. Sin embargo, como siempre, necesitan que se les entrene en aspectos que los demás chicos aprenden de forma natural e inconsciente. Y éste es uno de esos casos.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21