Estimada Beatriz:
Los niños con síndrome de Down, como los demás niños, van respondiendo a los estímulos del entorno y buscando la mejor solución posible a sus problemas sin tener en cuenta a los demás. Para eso están los padres, para marcarles límites.
Tu hijo, sencillamente, muestra su rechazo a las cosas que no le gustan y lo hace con conductas agresivas, jalando el cabello o golpeando a quien tiene más cerca. Si le quitan los juguetes con los que se divierte al terminar la terapia o le dicen que no se arrastre por el suelo sucio, él hace una pataleta, que no es más que su forma de comunicar su descontento.
Lo que tienes que hacer es mostrarle claramente que eso no se hace, riñéndole o poniendo una cara muy seria, para que esa conducta desaparezca. No es preciso que le des muchas explicaciones, ni que le digas demasiadas frases sobre el cariño que hay que dar a los demás. Es más efectivo utilizar frases cortas y mensajes directos: ¡NO te arrastres por este suelo sucio! o ¡No!, cuando jale del pelo o golpee, puede ser suficiente. Se trata de dejarle claro lo que se puede y lo que no se puede hacer.
Aunque es muy pequeño aún, es imprescindible marcarle los límites desde ahora, y corregir esas conductas inadecuadas, pues si se dejan pasar, en el futuro cada vez será más difícil.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21