Estimada Chus:
A mi modo de ver hay una mezcla de las dos explicaciones que tú das en el comportamiento de tu hija. Una se relaciona con la tendencia de los niños con síndrome de Down a entender las cosas literalmente. Se ve claramente en anécdotas como la de la madre que le dice al niño: “Dile a la señora cómo te llamas”. Y el niño dice “¿Cómo te llamas?”. En los tres casos que comentas, ella no miente, sino que efectivamente tú se lo has dicho, está claro que con otra intención, pero se lo has dicho.
La segunda explicación es que lo utilice de forma automática, sin pensar. El lenguaje expresivo es uno de los puntos débiles en las personas con síndrome de Down, a las que las cuesta mucho explicar lo que piensan y sienten. Por eso, se sirven con frecuencia de frases hechas, coletillas, expresiones rutinarias, que repiten en muchos contextos, para no tener que pensar una frase más adecuada y compleja. Expresiones como “¿qué tal?”; “me alegro de verte”, “¿qué has comido?”, etc., las incorporan a sus conversaciones, sabiendo que son aplicables a muchas situaciones. Tu hija ha incorporado el “ha dicho mi madre”, y yo creo que de forma muy adecuada, pues en general, la utiliza para sus fines estupendamente.
No le daría más importancia, aunque quizás si se le debe de aclarar de vez en cuando que aunque tú lo hayas dicho, ella no debe utilizarlo en su propio beneficio. Si se le insiste, poco a poco lo irá entendiendo, aunque es probable que lo sustituya por alguna otra expresión rutinaria.
Un afectuoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21