Estimado Jose:
No puedo más que sumarme a los comentarios de Marisol y de Saro, porque están llenos de sentido común. A lo largo de los años os vais a encontrar muchas personas, que bien por desconocimiento o por la propia característica de los niños, harán comentarios que podrán resultaros dolorosos, pero que deberéis aprender a manejar. Estoy completamente de acuerdo con tu mujer en que no siempre podréis estar a su lado para defender a vuestra hija y en que no merece la pena el disgusto. Pero también soy consciente de que es inevitable que os duela.
Los niños se burlan en ocasiones de otros niños: porque son de otro país, o porque son torpes jugando, o porque llevan gafas, o porque hablan mal, o porque están gorditos, o porque …. Hablar con ellos o con sus padres, como te dice Marisol, son dos buenas ideas, pues explicándoles el caso, es fácil que cambien su actitud. Pero tampoco puedes estar dando explicaciones constantemente, así que hacer oídos sordos puede ser también útil en otros momentos.
Hasta donde yo sé, por mi experiencia y la de muchos padres con los que he hablado, esas vivencias de niños que se burlan de sus hijos con síndrome de Down no se da con mucha frecuencia, sino que lo habitual es que los traten con normalidad y con mucho respeto. Las experiencias como la que tú has vivido son, afortunadamente, excepcionales.
Por otro lado, precisamente sacándoles mucho a la calle, llevándoles a parques, a cines, a tiendas, y a todos los sitios, es como la gente los va conociendo, los va respetando y los va cogiendo cariño. Así que hay que seguir luchando por la integración social, aunque a veces no sea fácil.
Un cariñoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21