Estimada Pilar:
En principio, que tu hijo se dedique a mirar desde la ventana o desde la terraza a la gente y a los vehículos, no es preocupante, salvo que se sumasen otras conductas de aislamiento o de rechazo de estar con otras personas. Por eso, lo primero que te recomendaría es que le observes detenidamente, por si se dan algunas otras conductas que pudieran parecer extrañas.
Por otro lado, a jugar, a divertirse viendo la televisión, a pasar un rato con un juego de mesa o con un juguete, también se aprende. A los niños con síndrome de Down les cuesta mantener su atención durante periodos prolongados de tiempo en la misma actividad, por lo que hay que enseñarles. Mirar por la ventana es una actividad que no requiere esfuerzo y que se puede convertir en única si no se trabajan otras. No es negativa en sí misma, pues le puede servir para tranquilizarse o liberarse de la tensión del día, pero puede ser un problema si cada vez se prolonga más.
Te recomendaría que dedicases tiempo a enseñar a tu hijo a divertirse con juegos como el parchís, la oca, los dados, a pintar, a jugar con muñecos o a cualquier otro juego que tenga en casa. También para que sepa disfrutar una película de dibujos animados o algún programa de televisión adecuado, es preciso comenzar sentándose con él y estando unos minutos, para que con el tiempo pueda aguantar la película entera. Leerle cuentos, adivinanzas o poesías es otra actividad muy apropiada. Y pasar el mayor tiempo posible en actividades con otros niños: en el parque, en el barrio, en centros culturales o deportivos.
Todas ellas son formas diferentes de enseñarle a pasar su tiempo de forma que deje de dedicar las horas a la actividad rutinaria y repetitiva de mirar desde la ventana o la terraza.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21