Estimada Soledad:
Sin duda, los intereses sexuales de un adolescente con síndrome de Down son semejantes a los de un chico o chica de su edad, aunque no siempre los viven con la misma intensidad. Es decir, que es normal que se gusten entre ellos y que deseen darse muestras de su cariño.
Es preciso, no obstante, que se les dé una educación afectivo-sexual adecuada, puesto que ellos no siempre saben lo que es correcto hacer ni en qué lugar o en qué momento. Por supuesto, lo mejor es que esa educación sexual se proporcione desde edades tempranas y comenzando en la familia, pero si no se ha dado, deberéis ser vosotros quienes lo abordéis.
El comportamiento de besarse en grupo no es adecuado y no porque tengan síndrome de Down, sino porque no es adecuado para nadie. En el taller, en la escuela, en el trabajo, las personas no se besan y se abrazan. Hay lugares y momentos para cada cosa. Además de los efectos indirectos sobre sus compañeros, a las que como decís, también afectan sus “fogosidades”.
Yo no entiendo que estéis coartando su libertad, sino enseñándoles a tener un comportamiento adecuado, pues vuestra función es en esencia educativa y tenéis que ser fieles a ella. Si no tienen otros momentos, no creo que seáis vosotros quienes tengáis que proporcionárselos, sino que deberán ser sus familias las que tomen la decisión. Si no fuera así, estaríais jugando un doble juego de consentirles en el taller algo que sus familias intentan cortar.
Por ellos y por vuestro taller, os aconsejaría que les dijeseis que eso no se hace ahí y que si lo hacen deberán dejar de ir al taller. La simple amenaza es posible que sirva.
Te recomiendo que leas algún artículo interesante sobre educación sexual que aparece en este mismo canal, en la Sección de Educación:
www.down21.org/educ_psc/sexualidad/indiceSexualidad.htm
O una serie de artículos que aparecieron en la Revista Síndrome de Down, en Educación:
www.downcantabria.com/articulos.htm
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21