es demasiado largo el comentario y no me permite entrar por lo que lo escribo aqui:
Personalmente creo que lo más parecido (guardando las proporciones)a la llegada de una hijo con SD a una familia es muy similar cuando a un maestro le ingresan en su clase un niño con SD ¡?¡?, sin avisarle y por lógica sin prepararle … pero el resultado si este maestro lo acoge lo toma como uno más trabaja con él en forma individual cuando sea necesario, cree en el niño, recibe apoyo (el maestro) sin duda que los más beneficiados serán sus compañeros, pues ese curso ya nunca será el mismo será un curso más solidario con respeto por el que es diferente aprenderán a mar la diferencia desde pequeños bueno lo mismo sucede con la familia, todos cambiamos, nunca más seremos los mismos,y en mi caso y en el de muchas familias que conozco, el cambio ha sido maravilloso nos ha hecho ver realmente lo que importa a veces nos cansamos… a veces sentimos impotencia, pero todo vale la pena por ellos nuestros hijos con y sin SD y por todas las personas con discapacidad en general, que gritan porque no pisoteen sus sueños, tal como lo dijo una joven con SD al cierre de nuestro curso-seminario con nuestro amigo Emilio Ruiz, que estremeció todos los corazones, ella dijo, “¡Por favor no pisoteen nuestros sueños!!! ¡Ayúdennos !!las autoridades no nos escuchan, tiran los reclamos a la basura…!!,”el grito de ayuda siempre debe ser hacia fuera, alguien esta atento siempre para ayudar.
Un abrazo