Editorial: El precursor

PRECURSORES
Precursor es el que se anticipa, el que precede, el que ilumina y abre el camino hacia nuevas rutas. El que, de ese modo, ofrece esperanza.
En nuestro particular mundo, marcado por la presencia y cercanía de personas con discapacidad intelectual, cada uno de nosotros ―familiares, profesores, amigos, compañeros― estamos llamados a ser de alguna manera precursores de esas personas, en la medida en que nuestra relación y nuestra responsabilidad, más o menos próxima, más o menos comprometedora y comprometida, anuncia la entrada en nuestra sociedad de un ser que va a ser contemplado y analizado de una manera especial.
Efectivamente, nos toca iluminar y abrir el camino: tener bien abiertos nuestros ojos para despejar los obstáculos, para aprender a compaginar la autodeterminación con la real capacidad decisoria de las personas, y para suscitar y crear los apoyos que les permitan conseguir que sus decisiones les beneficien realmente.
El precursor es consciente de que él no es el protagonista. Asume un papel discreto pero eficaz, constante y paciente, que desbroza y prepara, resiste y persiste.
No busca el reconocimiento ni el aplauso, sino el saber mantenerse para que "el otro" siga progresando.
¿Y cuál es la gran fuerza que le sostiene en su empeño? La esperanza. La esperanza no es un señuelo que nubla la visión. Esa esperanza, fuerte y sólida, no está fundamentada en vanos deseos ni buenismos propios del pensamiento débil y políticamente correcto. Por el contrario, asume tanto la realidad objetivamente mostrada como la verdad que proclama la potencialidad del ser humano, más allá de las deficiencias que pueda tener.
Acabamos de asistir al nacimiento de un libro que marca el futuro; es un libro pequeño en su extensión, gigante en su contenido. Nos ilustra sobre la esperanza pedagógica elaborada, vivida y manifestada por padres de hijos con síndrome de Down. Por tanto, no es retórica nacida en un salón o en un despacho: es experiencia fundamentada y contrastada que ha sido capaz de enderezar vidas, superar obstáculos, iluminar capacidades ocultas. Muestra la realidad y toda la potencialidad de esa figura: el precursor. La persona que cree en las posibilidades de su hijo/alumno/compañero, en la influencia positiva que ella misma ejerce para que desarrolle todas sus capacidades al máximo, incluso en circunstancias difíciles y dolorosas, la que no se rinde.
Ofrecemos la posibilidad de descargar y disfrutar de este libro de forma gratuita: LA ESPERANZA PEDAGÓGICA: VIVIDA POR PADRES DE HIJOS CON SÍNDROME DOWN (down21.org).
Comentarios
Que las cosas sean de una manera no significa que no puedan cambiar, en eso radica la esperanza.
La esperanza tiene una base sólida, imprescindible para el cambio, el amor. Cuando piensas en la persona desde el amor (la familia tiene esta perspectiva) y no desde los recursos (los agentes necesarios para el cambio, pero que tienen una perspectiva de cuánto me va a costar en esfuerzo o en dinero), la esperanza de avanzar hacia un escenario mejor provoca la fuerza motora.
Los precursores en este tiempo pandémico por el Covid-19, con su inteligencia e ingenio, han puesto en practica los métodos de la tecnología informática, para dar niveles de apoyo a sus hijos, manteniéndolos en actividad.