Estimada Erika:
El tema que planteas es fácil de consultar y difícil de responder, pues recoge la esencia de la educación de los niños con síndrome de Down y de cualquier niño: cómo centrar su atención y cómo motivarles.
Además de leer los artículos que antes te han recomendado, te propongo que hagas una reflexión sobre lo que a ti te motiva, para pensar lo que motivará a un niño con síndrome de Down.
Nos motiva lo que entendemos, lo que tiene significado para nosotros, aquello a lo que le encontramos sentido. Si lo que nos explican no lo comprendemos, difícilmente estaremos interesados en ello. Por eso se han de adaptar los objetivos y los contenidos al nivel de conocimientos del niño, partiendo de lo que ya sabe para introducirle lo nuevo.
Nos motiva lo que podemos dominar. Si es demasiado fácil, nos aburrirá, si es demasiado complicado lo rechazaremos. El escalón tiene que estar a la altura exacta para que el niño pueda subir con un pequeño esfuerzo, y eso le ayude a crecer. Las actividades han de estar adaptadas a la capacidad de cada niño.
Nos motiva lo que está relacionado con nosotros mismos, lo que forma parte de nuestra vida, lo que tiene valor para nosotros. Por eso los niños aprenden mejor a leer si la primera palabra es su nombre, el de su mamá o su papá o el de sus hermanos que si les intentamos enseñar empezando por ma-me-mi-mo-mu, que no tiene ningún interés para ellos.
Nos motiva también lo práctico, lo útil, lo que me va a servir para mi vida. De ahí que los aprendizajes deban de ser útiles y aplicables en la vida diaria siempre que se pueda, o con una aplicación práctica lo más cercana posible.
Y nos motiva, por último, lo que nos emociona. Motivación y emoción tienen la misma raíz etimológica: movere, lo que nos mueve. Nos motivan las actividades atractivas, emocionantes, que despiertan en nosotros sentimientos o que se relacionan con cosas cercanas a nuestras emociones.
Con todas estas ideas podrás valorar si el objetivo, el contenido educativo o la actividad que propone a un niño es motivadora o no lo es y, por eso mismo, si es capaz de centrar su atención o no.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21