Estimada Patricia:
Como tú bien dices, el lenguaje expresivo verbal es uno de los principales caballos de batalla en el síndrome de Down y la mayor parte de estas personas tienen dificultades en este terreno. Cuando hay dificultades muy serias, la búsqueda de otras formas de comunicación alternativa puede ser una solución adecuada.
En principio, el peligro de que se comunique por gestos o pictogramas y deje de adquirir vocabulario, no tiene por qué preocuparos, pues puede seguir aprendiendo palabras aunque emplee el otro sistema. Si el sistema alternativo le resulta útil, lo importante es la comunicación, que es el objetivo final, y no el lenguaje.
Ese sistema de comunicación puede ser una forma de llegar a los demás, que le facilita la interacción, por ejemplo, en la escuela y en casa. De todos modos, cuando vaya consiguiendo expresarse por medio de palabras, dejará los signos y los pictogramas, ya que es más fácil hablar que utilizar tantos gestos, además de que esos signos no los entiende todo el mundo y las palabras sí.
Sobre este tema hay un bloque de artículos en este Canal, que te recomiendo que leas, que trata de Comunicación, lenguaje y habla y que dedica un apartado a la comunicación bimodal:
Síndrome de Down Comunicación y Lenguaje
Respecto a que la entendéis todo en casa y no tiene que esforzarse mucho, esa es una de las maneras fundamentales en que podéis ayudarla, exigiéndola que se explique lo mejor posible cuando quiera comunicar algo y no haciendo de “traductores” de ella ante los demás. En este aspecto, el bloque de cómo intervenir, también os puede dar ideas:
Comunicación y lenguaje / Comunicación Bimodal
El método Troncoso, que es un método de enseñanza de la lectura y la escritura, se ha demostrado que es una herramienta fabulosa para mejorar el lenguaje, ya que ayuda a ampliar el vocabulario, por medio de las tarjetas y la comunicación escrita, siendo una forma de ampliar la comunicación oral más tarde.
Por último, quisiera hacerte una puntualización respecto a tu comentario de que tu hija es vaga. No deberíamos de calificar así a los niños con síndrome de Down por utilizar la forma más cómoda de comunicarse. Todos lo hacemos así. Si hay niños que trabajan, que se esfuerzan, que dedican horas a su formación, a terapias, a sesiones de apoyo, esos son los niños con síndrome de Down. No son vagos, sencillamente se sirven de otras formas de comunicarse por el esfuerzo tan grande que les supone, muchas veces, el poder hacerlo mediante el lenguaje hablado.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21