Empleo con apoyo (ECA)

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Antecedentes y definición del empleo con apoyo

El Empleo con apoyo surge en la Universidad de Virginia Commonwealth de los EE.UU. a finales de los años 70 impulsado por Paul Wehman y comienza a implementarse en Europa en 1988, siendo Irlanda el primer país que aplicó este método a través de la experiencia dirigida por presidente de la Unión Europea de Empleo con Apoyo.

Entendemos por Empleo con Apoyo el empleo integrado en la comunidad dentro de empresas normalizadas, para personas con discapacidad que tradicionalmente no han tenido posibilidad de acceso al mercado laboral, mediante la provisión de los apoyos necesarios dentro y fuera del lugar de trabajo, a lo largo de su vida laboral, y en condiciones de empleo lo más similares posible en trabajo y sueldo a las de otro trabajador sin discapacidad en un puesto equiparable dentro de la misma empresa (Jordán de Urríes y Verdugo, 2001)

Esta metodología se basa en un sistema estructurado de apoyo cuyo objetivo es la incorporación laboral y mantenimiento de un puesto de trabajo remunerado por parte de las personas con discapacidad en el mercado ordinario de trabajo. El apoyo es proporcionado por el preparador laboral, profesional que va a acompañar al trabajador con discapacidad en todo su proceso de integración social y laboral. El apoyo proporcionado a la persona no sólo incluye ayudas en el aprendizaje de las tareas en el propio puesto de trabajo (formación “in situ”) sino que también implica un soporte en el desarrollo de habilidades complementarias (de autonomía, relación social, etc.), fundamentales para la vida activa.

El Empleo con Apoyo se basa en el paradigma de “vida independiente”, considerando que cada sujeto debe mantener el control de su propia vida, eligiendo ante opciones aceptables que minimicen la dependencia de los demás y le lleven a la autodeterminación. Este paradigma se fundamenta a su vez sobre el “principio de normalización” entendiéndose como el uso de los medios más normativos posibles desde el punto de vista cultural, aplicado no sólo al ámbito laboral sino a todas las áreas de la vida (Wolfensberger, 1972). El empleo con apoyo representa un paso más allá en la integración de personas con discapacidad y una línea de actuación coherente con las medidas integradoras adaptadas en otros ámbitos, como por ejemplo, el escolar.

Es importante resaltar que el apoyo que se proporciona al trabajador con discapacidad debe ser la ayuda imprescindible que cada cual necesite, pero siempre teniendo presente que es la persona con discapacidad la que debe asumir la responsabilidad y un papel activo en todo el proceso.

El Empleo con Apoyo se basa en el paradigma “formación empleo”. Se trata de formar al trabajador en el puesto de trabajo real, en las tareas concretas y en un entorno determinado, garantizando un aprovechamiento óptimo del proceso de aprendizaje.

Para resumir, podríamos decir que el Empleo con Apoyo se basa en varios puntos fundamentales:

  • Trabajo integrado en empresas normalizadas, en condiciones lo más similares posibles a las de los compañeros de trabajo sin discapacidad que desempeñan puestos equiparables.
  • Entrenamiento en el puesto de trabajo, de manera que primero se ubica a la persona en un puesto y allí mismo se le proporciona el entrenamiento necesario para desempeñarlo.
  • Remuneración desde el primer momento como a cualquier otro trabajador.
  • Apoyos a lo largo de la vida laboral de la persona para posibilitar el mantenimiento del puesto y del rendimiento requerido; este apoyo fluctúa a lo largo del tiempo en función de la situación de la persona.
Colectivo destinatario del empleo con apoyo
 

El colectivo destinatario del empleo con apoyo es muy variado. La elección de esta metodología va a depender de los apoyos que necesite la persona con discapacidad en función de las demandas y exigencias del puesto de trabajo. El empleo con apoyo, por lo tanto, sería válido para un amplio abanico de personas como pueden ser los trabajadores con minusvalía intelectual, física, sensorial, enfermedad mental y autismo.


Fases del empleo con apoyo

Prospección y análisis del mercado de trabajo

Contactos con empresarios para conseguir puestos de trabajo, sensibilización del entorno empresarial e información sobre el Empleo con Apoyo, bonificaciones empresariales por la contratación de personas con discapacidad, sistema de cuotas, etc.

Análisis de los puestos de trabajo conseguidos

Detección de los requisitos y exigencias del puesto de trabajo (exigencias manipulativas, cognitivas, sociales, etc.). Establecimiento de horarios, tareas y funciones. Estudio de las condiciones ambientales del puesto (accesibilidad, emplazamiento físico, etc.) y de las herramientas y/o utensilios de trabajo.

Análisis del perfil del candidato

Se debe de recabar información sobre su repertorio de conductas adaptativas, preferencias expresadas hacia el trabajo, experiencia profesional, habilidades y aptitudes laborales, actitudes cooperativas de la familia, etc. En algunos programas de integración laboral, una vez realizada la evaluación del candidato, éste accede a un programa de formación orientado al empleo en el cual pueda trabajar aspectos que se consideran decisivos para su futura incorporación a un puesto.

Análisis de la compatibilidad entre puesto-candidato

Se trata de cotejar las características del puesto (requisitos y exigencias) y las del trabajador (capacidades y aptitudes) con objeto de elegir el puesto más adecuado para cada candidato.

Entrenamiento en el puesto de trabajo

El preparador laboral va enseñando progresivamente a realizar las tareas al nuevo trabajador proporcionándole los apoyos e instrucciones necesarias. El proceso de entrenamiento laboral debe hacerse en etapas, estableciendo objetivos a corto plazo que en un principio sean fácilmente alcanzables por el trabajador con discapacidad. A medida que el trabajador va realizando las tareas de manera autónoma, el preparador laboral va retirando su apoyo de manera progresiva.

En esta fase, es importante que el preparador laboral detecte los “apoyos naturales” o compañeros y/o supervisores que van a realizar un seguimiento más cercano del trabajador con discapacidad en el centro de trabajo, una vez que él mismo se retire del puesto de trabajo.

Seguimiento permanente del trabajador

Cuando el trabajador demuestra que es capaz de ejecutar sus funciones con independencia, el Preparador Laboral retira su ayuda y se aleja del puesto de trabajo. Éste es el momento en el que debe diseñar un método de seguimiento regular mediante visitas de supervisión periódicas, contactos telefónicos con compañeros y supervisores, etc., con objeto de asegurarse de que los niveles de rendimiento e integración social son los adecuados. Este seguimiento permite, por otro lado, detectar cualquier dificultad que pueda presentarse, garantizando una rápida y eficaz intervención en el puesto de trabajo. En ocasiones el Preparador Laboral es requerido por la empresa para entrenar al trabajador en tareas y funciones nuevas.


Indicadores de calidad del empleo con apoyo

La Asociación Española del Empleo con Apoyo (AESE) plantea los siguientes indicadores de calidad:

Misión e identidad

Definir de forma clara la misión del servicio de empleo con apoyo

  • Todos los profesionales conocen la misión del servicio de empleo
  • El servicio de empleo cuenta con un documento informativo para los participantes y sus familias explicando cuáles son sus objetivos, y con un documento informativo para los empresarios con la explicación del servicio y de sus objetivos
  • Cada uno de los profesionales del servicio tiene claramente definidas sus competencias y responsabilidades

Participación del trabajador

El servicio de empleo cuenta con un plan individual de apoyo para la inserción laboral y social de cada participante

  • El servicio incluye desde el principio a los participantes y a su familia en la búsqueda de un empleo adecuado
  • Los planes individuales, además de la búsqueda de empleo, fomentan la formación laboral, la adaptación al puesto de trabajo, la integración social y la vida independiente de cada participante
  • Los planes individuales se revisan como máximo cada seis meses conjuntamente con el participante y/o su familia
  • El servicio contempla el uso de las TIC como una herramienta imprescindible para el logro de sus objetivos
  • El servicio contribuye a la creación de grupos de participantes para que puedan dirigir o planificar su futuro en la medida de sus posibilidades

Adaptación al entorno laboral

El servicio de empleo cuenta con un plan individual de apoyo para la inserción laboral y social de cada participante

  • El servicio incluye desde el principio a los participantes y a su familia en la búsqueda de un empleo adecuado
  • Los planes individuales, además de la búsqueda de empleo, fomentan la formación laboral, la adaptación al puesto de trabajo, la integración social y la vida independiente de cada participante
  • Los planes individuales se revisan como máximo cada seis meses conjuntamente con el participante y/o su familia
  • El servicio contempla el uso de las TIC como una herramienta imprescindible para el logro de sus objetivos
  • El servicio contribuye a la creación de grupos de participantes para que puedan dirigir o planificar su futuro en la medida de sus posibilidades

Gestión y coordinación

El servicio realiza actividades de sensibilización y difusión sobre la inclusión laboral de las personas con discapacidad o de otros grupos con riesgo de exclusión, dentro de los parámetros de igualdad de oportunidades y no discriminación en el mercado laboral ordinario

  • El servicio de empleo se coordina con otros servicios y/o recursos de empleo dentro del sector ordinario (sindicatos, asociaciones de empresarios, oficinas de empleo, etc.) o especializado y que compartan la misma misión
  • El servicio tiene un sistema de control y evaluación de sus recursos y de los procesos de gestión para la mejora continua de la calidad
  • El servicio de empleo favorece la innovación, la toma de decisión con riesgo de los profesionales
  • El servicio garantiza el reciclaje formativo y el desarrollo profesional de su personal
  • Las altas positivas son consideradas como una variable de calidad dentro del servicio de empleo
  • El servicio de empleo con apoyo sondea periódicamente a los participantes y a los otros agentes clave con los que trabaja mediante un cuestionario de satisfacción para la mejora continua del servicio