Estimada Clara: Gracias por su confianza al consultarme sobre este caso.
Son varias las cuestiones. En primer lugar la posición del juez. Pienso que él está actuando en conciencia de acuerdo con sus conocimientos. La cuestión está en saber si sus conocimientos están actualizados, si ha estudiado y conoce bien la personalidad y capacidad del posible donante, y las posibilidades jurídicas que hoy se han abierto. En ese sentido, sería necesario ofrecerle un buen asesoramiento tanto en el terreno de la psicología de las personas con síndrome de Down como en el terreno de la jurisprudencia. Pienso, por ejemplo, en el Dr. Luis Bulit, abogado y fundador de ASDRA, que tanto ha trabajado en este terreno.
En segundo lugar, la histocompatibilidad. La histocompatibilidad nada tiene que ver con la trisomía. La histocompatibilidad es una propiedad que tiene que ver con que un órgano donante sea aceptado y no rechazado por el sujeto que lo recibe, por cuestiones de inmunidad. Y eso es independiente de la trisomía. Por tanto, en su caso, el estudio de histocompatibilidad realizado nos indica que el riñón del hermano con síndrome de Down sería aceptado -salvo otras complicaciones- por el hermano médico.
En tercer lugar, lo que afirmo y los expertos lo hacen, es que el riñón del hermano con síndrome de Down es un riñón anormal, porque sus millones de células son trisómicas, lo que significa que están produciendo elementos químicos (propios de su actividad) en proporciones anómalas que pueden ser perjudiciales, a la larga tóxicas (palabra dura que nuestro "buenismo" rechaza, pero cierta) para un organismo que, por lo demás, posee células disómicas. Tampoco sabemos en qué grado esa trisomía de un órgano tan importante como es el riñón puede influir sobre la biología de él o de otros sistemas como el sanguíneo, en el que esa trisomía es un elemento de riesgo carcinógeno. En consecuencia, la donación de órganos o sangre de una persona trisómica constituye un riesgo para el organismo receptor que, en conciencia, no debemos asumir ni aconsejar.
Desde el año 2010, al que usted hace referencia, no ha aparecido ningún estudio que aborde esta problemática. Sobre nuestras fuentes de información, le sugiero que lea el último Editorial de la "Revista Virtual Canal Down21" (septiembre 2016), titulado "Investigación sobre el síndrome de Down", que encontrará en: www.down21.org/revista-virtual/revista-v...2016-numero-184.html.
Puedo parecer un poco duro, Clara, pero prefiero ofrecer seguridad con sinceridad. Mi hija Miriam, con sus 40 años, ha sido fuente constante de conocimiento sobre las enormes capacidades que poseen nuestros hijos con síndrome de Down. Pero eso no puede ocultarnos las tozudas realidades y limitaciones que les acompañan. Algo que, con la mejor intención, se niega o se disimula. En este caso, además, está la salud de otro individuo, el receptor. Espero que puedan encontrar otros riñones histocompatibles no trisómicos.
Saludos a mis queridos amigos de ASDRA. Y para Vd. otro muy cordial.
Jesús