Estimada familia,
Los niños con síndrome de Turner y síndrome de Down suelen nacer más pequeños y su crecimiento durante la infancia es diferente al de otros niños por lo que para su evaluación es preferible utilizar tablas específicas de crecimiento. Además, para una adecuada valoración del crecimiento es más importante la evolución durante periodos prolongados, que una medición en un momento concreto.
A los dos años de edad, su hija, en las tablas específicas para niñas con síndrome de Down, está por debajo del P10 en peso y entre el P10 y P25 en talla y por lo tanto deberíamos valorar algunos problemas que afectan al crecimiento y realizar un estudio de su estado nutricional mediante la determinación de hemograma, bioquimica básica, hierro y ferritina, prealbúmina y vitamina D. Sin embargo, la relación peso para la talla y el estado general que refiere de la niña, vital y alegre, resultan muy tranquilizadores.
Dentro de los problemas que se deben descartar deberíamos comenzar por todas aquellas enfermedades que son más frecuentes en las personas con síndrome de Down y síndrome de Turner y que además pueden afectar al crecimiento. Las cardiopatías congénitas y las malformaciones renales, ambas más frecuentes en el síndrome de Down y en el síndrome de Turner deben descartarse mediante la valoración por un cardiólogo infantil que realice un ecocardiograma y la realización de una ecografía abdominal para valorar los riñones. También es importante descartar alteraciones en la función del tiroides, mediante la determinación de hormonas tiroideas.
Por último, algunas enfermedades cómo la enfermedad celiaca también son mas frecuentes en estos niños y pueden afectar el crecimiento por lo que deberían solicitarse IgA total y Ac antitransglutaminasa IgA.
En cuanto a la alimentación actual, sería recomendable valorar la conveniencia de continuar con una leche especial para niños alérgicos a proteína de leche de vaca, dado que una proporción importante de lactantes con alergia a proteína de leche de vaca toleran éstas a los dos años de edad. Sin embargo, en el caso de su hija, si se demostró alergia a las proteínas de leche de vaca, para la reintroducción de una leche convencional, es necesaria una prueba de provocación. También es conveniente intentar aumentar la ingesta de comida semisólida, o bien aumentando la cantidad en las dos tomas que hace u ofreciendo una toma más de 100ml.
Por último, si ha sido alimentada con sonda durante muchos meses de vida, aunque inicialmente no haya tenido problemas de deglución, será necesaria mucha paciencia. Podría se útil que dentro del programa de atención temprana se estimule la deglución y la masticación.
Espero haber despejado algunas de sus dudas y quedo a su disposición para cualquier nueva aclaración.