Estimada Sandra:
Los hermanos de los niños con síndrome de Down son siempre una fuente de estímulos extraordinaria y su interacción con ellos suele ser enriquecedora la mayor parte de las veces. En general, no son tan protectores como los padres y tratan a su hermano con mucha más naturalidad, por lo que le suelen exigir más y, en consecuencia, le fuerzan a mejorar. No obstante, no creo que deban de responsabilizarse de su hermano, sino que su cuidado es responsabilidad de los padres, por lo que no se le debe de pasar un peso, ni ahora ni de mayor, que él no esté dispuesto a tomar.
Lo que han de hacer los padres, pensando en ese día de mañana en que ellos puedan faltar, es educar a su hijo con síndrome de Down para hacerle lo más independiente, lo más autónomo posible, de forma que no dependa de su hermano ni de nadie. Y si alguien en el futuro tiene que encargarse de él, que no suponga ninguna carga su atención, o la menor carga posible.
Respecto a tener un tercer hermanito, es algo que deberéis decidir los padres, pero que yo no relacionaría con Daniel. Cada niño, a mi modo de ver, ha de ser deseado por sí mismo y no en función de la utilidad que tenga para su hermano. La presencia del nuevo hermanito es seguro que beneficiará a Daniel y a Camilo, pero su llegada debe de planificarse por su propio valor como persona y de acuerdo con vuestras ideas sobre la familia. En el futuro puede que él no quiera cuidar de Daniel y no creo que vosotros debáis obligarle a que lo haga.
Un cariñoso saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21