Estimada Yolanda:
En principio, la atención temprana está pensada para la población infantil de 0 a 6 años, y su objetivo es, como su nombre indica, dar respuesta lo más pronto posible a las diferentes necesidades que pueden presentar los niños que tienen algún tipo de trastorno o riesgo de padecerlo. Sin embargo, en el caso de los niños con síndrome de Down, la atención ha de ser, además de temprana, permanente, ya que van a necesitar apoyos y ayudas que no precisan los demás niños a lo largo de toda su vida.
La cuestión que se plantea es quién ha de proporcionar esa atención. En nuestro país, se entiende que una vez que los niños asisten a la escuela, los apoyos que precisan son proporcionados en los centros educativos, por lo que la administración deja de proporcionar programas de atención temprana. En las escuelas hay especialistas, por ejemplo, en pedagogía terapéutica y audición y lenguaje que, en teoría, cubren las necesidades de esos niños.
Lo cierto es que con esos apoyos no suele ser suficiente, y la mayor parte de los niños reciben algún tipo de ayuda complementaria, generalmente en las asociaciones y fundaciones especializadas, donde se trabajan aspectos que en la escuela no se abordan, o se abordan de forma más superficial. Es habitual que se proporcionen, por ejemplo, programas de lectura y escritura, de cálculo, de habilidades sociales, de autonomía personal, de psicomotricidad, de lenguaje o de cualquier otro campo en el que el niño tenga algún retraso. También hay padres que trabajan algunos de esos aspectos con sus hijos en casa, asesorados por los especialistas.
Un cordial saludo
Emilio Ruiz
Canal Down21