Editorial: Síndrome de Down y educación a distancia

Editorial: Síndrome de Down y educación a distancia

La educación on-line o a distancia se ha convertido en uno de los temas básicos de preocupación en todo el mundo en la situación de pandemia en la que estamos inmersos. La falta de formación y experiencia para manejar esta forma virtual de educación se da no solo en los niños y las familias, sino también entre los propios docentes. Todo el mundo está actualizándose a marchas forzadas y haciendo lo que puede.

En el caso de los niños con síndrome de Down nos encontramos con dos importantes escollos al llevar a la práctica esta modalidad educativa de educación a distancia, que hemos de añadir a las dificultades inherentes a la discapacidad intelectual:

  • la falta de autonomía, y
  • las dificultades de atención.

Evidentemente, este formato de educación requiere un alto nivel de autonomía por parte del alumnado. Así como en la enseñanza presencial el maestro es el encargado de controlar y dinamizar lo que pasa en el aula, en la enseñanza a distancia cada alumno asume una responsabilidad mayor, pues es el encargado de hacer las tareas por sí mismo. En el caso de los niños y adolescentes con síndrome de Down, la autonomía en el trabajo es uno de los campos en los que presentan más limitaciones y por eso ha de ser un objetivo en sí mismo, independientemente de los aprendizajes que se estén abordando. Es fundamental entrenarles para que hagan las tareas solos, sin ayuda, desde pequeños y en el mayor número posible de situaciones, para que puedan actuar de manera autónoma cuando sea imprescindible, como ocurre en este momento.

Por otro lado, los niños con síndrome de Down tienen, generalmente, dificultades de atención y problemas de concentración, derivados de la discapacidad intelectual. Eso hace que les cueste centrar su atención y mantenerla en el tiempo, sobre todo cuando se trata de dirigirla a estímulos que no les interesan mucho. La educación a distancia hace más evidente esta segunda limitación, cuando les exige estar pendientes de una pantalla durante periodos de tiempo más prolongados.

Cuando se enfrenta al niño con síndrome de Down a una tarea que ha de llevar a cabo a distancia y por medio del ordenador, por tanto, lo normal es que necesite el apoyo de alguien para realizarla, pues en muchas ocasiones carecerá de la habilidad precisa para hacerla por sí solo. El adulto que esté a su lado, no obstante, ha de intentar que haga todo lo que pueda de forma autónoma. Para ello, será útil dosificar las tareas y gestionar el trabajo, de forma que haga pocas cosas, pero bien hechas, aprovechando el tiempo que puede permanecer concentrado. En esencia, se trata de adaptar la tarea al niño y no el niño a la tarea.

Para mantener su atención es conveniente utilizar contenidos relacionados con sus gustos y sus intereses y, siempre que sea posible, que tengan una utilidad práctica en su vida diaria; es decir, que sea él el que quiera aprenderlos. Además, es imprescindible introducir descansos de manera regular. Si se muestra despistado, inquieto o cansado, habrá que permitirle que se levante, camine, salte, juegue o se divierta, de forma que cambie de actividad y pueda volver más tarde a la tarea con energías renovadas.

Por último, no podemos dejar de mencionar el aspecto emocional. La situación que estamos viviendo nos tiene a todos desconcertados y algo estresados, y es seguro que los niños con síndrome de Down captan también esa sobrecarga emocional que flota en el ambiente. Estar junto a ellos, escucharlos, transmitirles tranquilidad, hacerles sentirse acompañados y seguros, son intervenciones que les ayudarán a centrarse.

Ciertamente, no se puede cargar a las familias con el peso de la educación a distancia de sus hijos con síndrome de Down, pues bastante tienen ellas con su propio trabajo o teletrabajo y demás responsabilidades y preocupaciones cotidianas, incluidas las derivadas de los cuidados de salud, propios y ajenos, vinculados con el coronavirus. No obstante, se pueden utilizar sencillas estrategias como las anteriormente señaladas, para ayudar al niño en una situación que, de otro modo, podría desbordarle. Con este enfoque, es imprescindible la coordinación y el diálogo entre el maestro y el cuidador que se encuentre al lado del niño para dirigirle.

Nos parece interesante recordar algunos de los artículos que hemos publicado:

Educación Especial en tiempos de coronavirus - Síndrome de Down (down21.org)

Recomendaciones para el retorno escolar de niños con SD - Síndrome de Down (down21.org)

El COVID-19 nos cuestiona - Síndrome de Down (down21.org)

Repercusión de la Pandemia en Personas con Discapacidad - Síndrome de Down (down21.org)  

Comentarios  

+1 #1 Editorial: Síndrome de Down y educación a distanciaJosé Francisco Navarro Aldana 31-07-2021 06:00
Interesante Editorial que aborda un tema importante en el proceso educativo de las personas con síndrome de Down, en estos tiempos de coronavirus. En la Asociación Larense para el Síndrome de Down (Alasid) se tiene la experiencia por medio de WhatsApp, en las áreas de música y de dibujo/pintura, cuyas docentes envían semanalmente las actividades a realizar y los estudiantes las cumplen en el hogar, bajo la supervisión de sus padres. A pesar de las limitaciones, por las dificultades comunicacionale s en Venezuela, se han cumplido los objetivos. La docente de música grabo un vídeo de sus alumnos y en pintura/dibujo, se realizaron 3 exposiciones virtuales. Es importante acotar que la educación presencial, en cuanto al alumnado con síndrome de Down, es fundamental, por las condiciones propias del alumno con susodicha condición. La educación on-line se constituyo en un cambio muy brusco, y su adaptabilidad al alumnado que nos ocupa fue un proceso con ciertas dificultades.
Citar
0 #2 ¡Qué maravilla!Saro 04-08-2021 00:37
Maravillada me he quedado al leer el artículo titulado "La vida de Irene". Irene, a lo largo de estos años he seguido en este portal web tu evolución y ya sabía que eras una persona excelente y luchadora como tu madre, pero me he quedado atónita al leer tu artículo, tan interesante, tan enriquecedor. Sólo puedo decirte que me siento inmensamente orgullosa de ti pues sé los esfuerzos que has tenido que hacer para conseguir tantos logros. Envidio tus viajes. Qué bien escogidos todos los lugares. Yo conozco esos lugares sólo a través de los libros, pero tú los has visitado. Y qué maravilla cómo relatas tu formación académica y las funciones que realizas. Te doy el más apretado de los abrazos y vuelvo a felicitarte emocionada y de todo corazón.
Citar