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ÍNDICE DE CAPÍTULOS

Capítulo 7. Lectura: Primera etapa.
Percepción global y reconocimiento de palabras escritas

Descripción y uso del material básico

PROBLEMAS Y SOLUCIONES DURANTE LA ETAPA DE LECTURA DE PALABRAS Y FRASES

Durante la enseñanza-aprendizaje del reconocimiento global de palabras y frases, pueden aparecer ciertos problemas con algunos niños. A veces estas dificultades se solucionan solas porque su causa es de carácter evolutivo. Conforme el niño madura y aprende más, desaparecen. Otras necesitan una intervención específica para ser resueltas. Por último, hay un tercer grupo que se mantienen a pesar del transcurso del tiempo y de las diversas intervenciones.

Dentro del primer grupo, llama mucho la atención comprobar cómo los niños con síndrome de Down acceden directamente al significado de la palabra, aunque la palabra escrita sea otra distinta. Por ejemplo, la palabra escrita puede ser «abuela» y el niño dice «tata» en cuanto la ve, que es como él llama a su abuela o pone «papá» y dice «Ángel» que corresponde al nombre de su padre. Para nosotros esto no es propiamente un error y en esta fase lo damos por válido, aunque conviene hacer una aclaración al niño diciéndole por ejemplo «sí, es verdad, tú papá se llama Ángel». Conforme el niño se fija más en los grafismos, aunque sigue accediendo directamente al significado —que es lo realmente importante— aprende a decir siempre lo que está escrito.

En el segundo grupo de problemas que requieren intervención, están las confusiones persistentes entre dos palabras. A veces se producen porque las dos palabras son parecidas entre sí desde el punto de vista caligráfico, vaso-vaca, coche-come, leche-coche. Otras veces, aunque las palabras escritas son muy distintas el niño hace una asociación casi automática entre ellas por el uso o por otra relación, por ejemplo vaso-taza, mesa-silla. En ocasiones, no encontramos ningún motivo especial ni una razón clara. Lo adecuado en esta situación es realizar trabajos complementarios con esas palabras, con actividades de asociación o emparejamiento, clasificación, selección y denominación. Si es preciso, las palabras se escriben con trazos realzados en tamaño y color, de modo que ayuden al niño en el reconocimiento. Si, a pesar de estos ejercicios, persiste la confusión, nuestro consejo es eliminar temporalmente una de las dos palabras, hasta que quede bien afianzado el reconocimiento de la otra. Posteriormente, se intentará de nuevo incorporar la que se eliminó.

Algunas personas con síndrome de Down, al igual que la población general, tienen especiales dificultades perceptivas y de memoria. Estas dificultades suelen provocar errores en la lectura que son difíciles de eliminar totalmente. Nosotros aconsejamos seguir el programa, procurando no exponer al alumno con demasiada frecuencia a las palabras «conflictivas». Conforme madure y participe en las fases posteriores del método manejando sílabas y letras, y especialmente usando el teclado de máquina de escribir y el ordenador o computadora, mejorarán mucho y disminuirán esas dificultades. Se procurará que la confusión que pueda producirle una palabra, no modifique la comprensión de un texto dado cambiando su sentido.

Si las dificultades son tan importantes, que el niño no recuerda con seguridad más de 20 o 30 palabras y las olvida y confunde sistemáticamente, es probable que ese niño —al menos temporalmente— no puede aprender a leer en su sentido más completo. Tal vez convenga centrarse en la lectura de palabras con una finalidad claramente útil y funcional en su vida diaria: taxi, autobús, salida, entrada, stop, empuja, tira, etc.

En el momento actual, los niños con síndrome de Down que no pueden aprender a leer son una auténtica excepción.

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