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ÍNDICE DE CAPÍTULOS

Capítulo 9. Lectura: Tercera etapa. Progreso en la lectura

DESCRIPCIÓN DEL MATERIAL Y MODO DE USARLO

TARJETAS-PALABRA

El objetivo de las tarjetas-palabra en esta etapa, es que el alumno adquiera velocidad lectora de palabras sin perder la comprensión. Algunas palabras de las que se preparen le serán muy familiares porque forman parte de las que aprendió a reconocer globalmente en la primera etapa del programa. Otras palabras serán nuevas y podrá leerlas porque ha adquirido seguridad en el reconocimiento de las sílabas. En cuanto al significado será preciso explicarle el de aquellas palabras que no conoce todavía.

Se necesitan varias decenas de cartulinas o tarjetas de un tamaño aproximado de 8 x 4cm. Si se desea, se pueden usar tarjetas de visita, que son un poco más grandes y que se venden en cajas de cien. Si es posible que las tarjetas pequeñas sean de colores diferentes, es mejor. Además de estimular distintas zonas cerebrales según los colores que se utilicen, los niños se aburren menos. En alguna ocasión podremos usar un mismo color para todos los sustantivos, otro para los verbos y otro para los adjetivos o para los complementos. Como norma general, nosotros preferimos que el fondo del estímulo (o sea la cartulina o tarjeta) sea irrelevante para que el niño realmente preste toda su atención a la palabra o frase escrita. No queremos que, para construir correctamente una frase, elija la tarjeta azul porque sabe que ahí están los nombres, sino que queremos que sepa elegir la palabra que necesita, independientemente de que se haya escrito sobre la cartulina blanca, verde o azul.

En las tarjetas se escriben las palabras sin el artículo. Ya no es preciso utilizar un rotulador grueso, aunque sí es necesario que el color de la tinta destaque bien sobre la cartulina. Puede usarse negro, verde, azul o rojo. La caligrafía debe ser muy buena.

Se preparan varios grupos de tarjetas-palabra, en función de los objetivos que se plantean en cada actividad. Uno de los grupos puede estar formado por palabras de 2 sílabas directas de 2 letras, que el niño lee bien. Se puede plantear como objetivo una lectura rápida, de varias palabras seguidas, manteniendo todo el tiempo la atención para captar y comprender el significado de cada palabra. Para ello se escriben, por ejemplo, los nombres de varios animales como: vaca, gato, pollo, pato, perro y los nombres de varios objetos de la casa, como: mesa, silla, cama, vaso o taza. Se barajan todas las tarjetas-palabra. El niño debe leerlas deprisa y clasificarlas en 2 grupos.

Otro conjunto puede ser el formado por palabras trisílabas para que el niño practique la lectura de palabras más largas, sin silabear y sin hacer cortes. Con palabras como: patata, paloma, pelota, galleta, tomate, conejo, zapato, lechuga, gallina, caballo, helado, camisa, muñeca, maleta, cuchara, o botella, el niño puede leerlas y clasificarlas en 3 grupos: los animales, los alimentos y los objetos.

Un tercer conjunto de tarjetas-palabra, puede estar formado por palabras terminadas en consonante. Como hemos dicho muchos niños con síndrome de Down omiten la pronunciación de dicha consonante final en su lenguaje oral y más adelante también la omiten en la escritura. Si tienen práctica de verlas y leerlas, mejorarán su emisión. Como esta dificultad suele aparecer en palabras que terminan en n y en s, podrían escribirse palabras como ratón, camión, jamón, botón, avión, corazón, tacón y varias palabras en plural: patos, casas, motos, gatos, mesas, tazas, niños, peras, etc.

Algunos niños pueden tener otras dificultades de lectura, de pronunciación y de escritura. La preparación de tarjetas-palabra, seleccionando las palabras que deben decir mejor, será una buena ayuda para que las interioricen, pronuncien y escriban mejor. En unos casos pueden ser palabras que comienzan por 2 consonantes: brazo, grande, broma, etc. y en otros casos pueden ser diptongos como: huevo, aurora, aire, rueda, hueso, hierba.

Con el objetivo de mejorar la memoria de lo leído, pueden prepararse tarjetas-palabra con palabras que pertenezcan todas menos una a la misma categoría. El niño debe leer atentamente todas, y después decir cuál es la intrusa. Es preciso empezar sólo con 3 (por ejemplo vaca - silla - gato) e incrementar progresivamente su número de modo que el niño mejore su memoria. Probablemente el número máximo de palabras será de 7 u 8 y será preciso usar algún truco que ayude al alumno, por ejemplo que la intrusa nunca aparezca en primer lugar, sino en tercer o cuarto puesto. El aprendizaje con pocos errores, favorece que el niño quiera seguir con los ejercicios.

La complejidad de estas actividades con las tarjetas-palabra puede variarse de diversas maneras: aumentando el número de tarjetas, exigiendo al alumno más velocidad lectora, escribiendo palabras más complejas o dando distintos códigos de selección o clasificación.

Las actividades deben tener un aire lúdico e incluso, en cierto modo, competitivo, sin perder de vista el objetivo marcado para esa tarea. Por ejemplo, el profesor puede mostrar al alumno cada una de las tarjetas durante un brevísimo espacio de tiempo. El niño tiene que leerla rápidamente. Si lo hace bien, el alumno se queda con la tarjeta. Si lo hace mal, la tarjeta se la queda el profesor. Al final gana quien tenga mayor número de tarjetas.

Otra manera de jugar puede ser que el alumno debe leer en voz alta sólo las tarjetas-palabra de un grupo y si la palabra pertenece a otra categoría distinta, la lectura debe ser silenciosa. Esto exige concentración, control e inhibición por parte del niño, porque, en realidad, siempre tendrá que hacer en primer lugar la lectura silenciosa, pensar y confrontar con el código que le han dado, y según su propia reflexión, decir el nombre en voz alta o quedarse callado. Dada la dificultad de reflexión y actuación, se pondrán palabras fáciles de leer y entender, como nombres de animales (vaca, gato, pollo, perro, mono), de partes del cuerpo (pelo, boca, mano, pie, cara), de objetos de la casa (mesa, cama, silla, vaso, taza), de alimentos (patata, tomate, pera, leche, queso) y otros grupos semejantes.

También en esta actividad, los aciertos puntuarán positivamente y los errores, serán faltas que se penalizan de un modo alegre y divertido, haciendo bromas o pagando una multa.

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